El Ayuntamiento de Barcelona instalará una pantalla gigante en un espacio público de la ciudad —no concretado— para seguir la final del Mundial de fútbol, un partido que tendrá lugar el 19 de julio y del que, obviamente, se desconoce quiénes serán los contrincantes. Se instalará, pues, “independientemente de las selecciones que lleguen a la final”, según ha afirmado este martes el concejal de Deportes, David Escudé, en el transcurso de la Comisión de Deportes y en respuesta a un ruego del Partido Popular que proponía pantallas gigantes, pero para seguir específicamente los partidos de la selección española. De hecho, Escudé ha apuntado como “novedad” el hecho de que ya se haya tomado la decisión de habilitar este espacio sin conocer a los contrincantes, a diferencia de otras ocasiones, donde se primaba la presencia de la selección española en “partidos relevantes” en el caso del Mundial de fútbol.
Para justificar esta decisión, Escudé ha considerado que “todas las comunidades que residen en Barcelona tienen el mismo derecho” a seguir el partido de fútbol, si bien este derecho se circunscribe a aquellas que están representadas por las respectivas selecciones, a pesar de que una parte de los barceloneses se identifique con una selección que no puede optar a jugar el mundial, como es el caso de la selección catalana. Aunque el ruego presentado por el PP no ha sido aceptado en su integridad, la decisión del gobierno municipal rechaza de rebote la petición que hizo Esquerra Republicana después de los cánticos racistas proferidos por la afición española que tuvieron lugar en el partido amistoso entre España y Egipto en el estadio de Cornellà-el Prat, momento que los republicanos aprovecharon para reclamar a Collboni que no instalara pantallas gigantes para seguir la selección española para prevenir “incidentes racistas”.
Aunque Escudé no ha mencionado en ningún momento aquella petición de los republicanos, sí que ha querido hacer una referencia a los hechos producidos durante el España-Egipto, asegurando que “no podemos permanecer inmunes a lo que vivimos en Cornellà”, unos hechos que ha calificado de “vergüenza nacional”, con “colectivos organizados para politizar lo que tenía que ser una fiesta colectiva y familiar”. “El Ayuntamiento hará todo lo posible para erradicar toda señal de violencia u odio que pueda entorpecer o menospreciar lo que representa el deporte”, ha concluido Escudé.
Collboni: “Tolerancia cero”
A raíz de los cánticos racistas por parte de los aficionados españoles, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ya lanzó un mensaje de “tolerancia cero contra el odio y el racismo”, a raíz de los cánticos de musulmán el que no bote por parte de un sector de la grada durante el partido entre España y Egipto: “Los cánticos racistas y todos los insultos proferidos durante el partido son inaceptables”. “No representan nuestra sociedad”, continuó Collboni en un mensaje en la red social Instagram, donde añadió que la selección española de fútbol “representa nuestros valores de diversidad, respeto y convivencia”.