Barcelona ampliará su red de videovigilancia con 99 nuevas cámaras que se desplegarán en cinco puntos de la ciudad antes de que acabe el año. El plan incluye el paseo del Born, los Búnquers del Carmel, la Anella Olímpica de Montjuïc, el parque de la Pegaso y el entorno de la Fira de Bellcaire, en los Encants. El teniente de alcaldía de Seguridad, Albert Batlle, ha presentado este martes esta nueva fase del Plan de Videovigilancia municipal, que busca extender progresivamente estos dispositivos por los diferentes distritos de Barcelona.
En concreto, se instalarán nueve cámaras en el paseo del Born, once en los Búnquers del Carmel, treinta en la Anella Olímpica, diecinueve en el parque de la Pegaso y treinta más en los alrededores de la Fira de Bellcaire. Algunos de los espacios escogidos han registrado incidentes de seguridad durante los últimos meses. En el parque de la Pegaso, en el distrito de Sant Andreu, un menor de 15 años murió tiroteado a principios de junio.
Según el Ayuntamiento, la ubicación de las cámaras se determina a partir de criterios como el análisis de la delincuencia, la existencia de espacios vulnerables, los conflictos graves de convivencia y otros indicadores policiales y de seguridad. El objetivo es reforzar la prevención y facilitar la respuesta ante incidentes en la vía pública.
Más cámaras en otros puntos de Barcelona
La ciudad dispone actualmente de 186 cámaras de videovigilancia operativas, después de la puesta en funcionamiento de 26 nuevos dispositivos en la plaza de Catalunya y en el Front Marítim. Paralelamente, se está terminando la instalación de seis cámaras en la avenida de la Catedral y se están desplegando veinte más en la plaza Reial. También está prevista la instalación de 21 dispositivos en la Rambla del Raval y la renovación de las treinta cámaras existentes en el edificio del Ayuntamiento.
El consistorio también ha recibido el informe favorable de la Comissió de Control de Dispositius de Videovigilància de Catalunya para instalar cámaras en el parque de la Guineueta, la plaza de Àngel Pestaña y la plaza Roja, en Nou Barris, así como en la plaza Universitat. En estos casos, todavía falta la autorización de la Direcció General d’Administració de Seguretat del Departament d’Interior para que los proyectos puedan continuar su tramitación.
Objetivo: llegar a las 660 cámaras
El plan municipal prevé incorporar unas 500 cámaras en 34 espacios de Barcelona antes de 2027, hasta llegar a una red de unos 660 dispositivos. La instalación de cámaras en el espacio público está sometida a autorización y debe cumplir los criterios de necesidad, proporcionalidad y mínima afectación de la privacidad. Cada dispositivo necesita un informe que justifique su instalación y determine el campo de visión que puede registrar.
El sistema, según la información facilitada, no incorporará reconocimiento facial ni mecanismos de identificación basados en inteligencia artificial. El acceso a las grabaciones y su conservación están sujetos a la normativa de protección de datos y de videovigilancia policial. Cuando se hayan completado las cuatro fases del plan, el Ayuntamiento calcula que aproximadamente un 5,16% del espacio público de Barcelona quedará bajo videovigilancia.