Este lunes, 11 de mayo, es un día marcado en el calendario como la festividad de Sant Ponç, patrón de los herbolarios y de los apicultores, una celebración primaveral que coincide con la floración y máximo esplendor de las hierbas medicinales. Por eso mismo, tanto en Barcelona como en otras localidades de Catalunya es tradicional celebrar el día con ferias dedicadas al universo de las plantas medicinales y aromáticas, las confituras, la miel y también otros dulces artesanales. En la capital catalana, la feria más conocida —pero no la única— es la que se hace en la calle del Hospital (en el barrio del Raval, distrito de Ciutat Vella), donde cada año los olores y los colores de las hierbas medicinales y los confites llenan la atmósfera.
De hecho, la ciudad de Barcelona celebra desde la Edad Media esta feria dedicada a las hierbas medicinales, que en el siglo XVI se hizo coincidir con el día de Sant Ponç, el 11 de mayo. Actualmente, los puestos de herbolarios y artesanos se alinean en la calle del Hospital, en el barrio del Raval, emplazamiento que se mantiene desde 1817, después de haber pasado por la plaza de Sant Miquel, la calle de Sant Cugat del Rec y los alrededores de la iglesia del Hospital de la Santa Creu. Entre los productos más destacados que pueden adquirir los visitantes se puede encontrar miel y sus derivados, así como confituras, hierbas medicinales y flores, así como productos relacionados con la alimentación y la salud.

Durante toda la jornada, esta arteria principal del Raval, que une la Rambla con la plaza del Pedró y desde allí, ya convertido en calle de Sant Antoni Abat, hasta el mercado de Sant Antoni, se llena de barceloneses y barcelonesas que acuden para comprar los productos que se ofrecen en esta tradicional feria. Antes, el día 10 por la noche, la Unió de Sant Ponç decora la imagen del santo con hierbas y flores para que presida la misa que se le ofrece al día siguiente, el día en que lo llevan en procesión y se bendicen las hierbas medicinales que hayan traído los asistentes. Se prevé que este año en la calle Hospital haya una cincuentena de paradas, con un horario de 9 a 21 horas.
Ferias en el Farró y Sarrià
Más allá de la calle Hospital, también hay ferias de Sant Ponç en los barrios de Sarrià y del Farró, ambos en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi, con puestos que ofrecen también una amplia selección de productos naturales y artesanales. En la plaza de Sarrià se celebrará el mismo lunes, en horario de 10 a 20 horas, mientras que en el Farró se adelantó y se celebró el sábado, 9 de mayo, en la calle de Septimània.
La leyenda barcelonesa que justifica la tradición
Sant Ponç de Cimiez parece que nunca se movió de la Galia. Dicen que vivió en el siglo III y que murió martirizado hacia el 258 en Cemenelum, la actual Cimiez, cerca de Niza. La leyenda del santo argumenta que, aunque venía de familia pagana, convirtió a muchos fieles. También se decía que su intercesión había permitido muchos milagros. En el siglo X sus reliquias fueron transportadas al monasterio de Tomeres, en el Languedoc (por este motivo también se le llama Sant Ponç de Tomièras). Parece que nunca pasó por Barcelona, pero había una leyenda barcelonesa que explicaba que Sant Ponç llegó a la ciudad huyendo de la persecución romana. Como encontró a muchos enfermos, se puso a sanarlos con la ayuda de hierbas medicinales, con mucho éxito. Por eso lo convirtieron en patrón de los herbolarios. Su imagen se veneraba en el Hospital de la Santa Creu, y más tarde se trasladó a la iglesia de Sant Agustí Nou. Es por eso que la feria se organizaba en la calle Hospital, cerca de la imagen de Sant Ponç.