La llamada Ágora Juan Andrés Benítez o Ágora del Raval, un solar situado en la calle Aurora, 13, del barrio mencionado, es un espacio ocupado desde 2014 por una asamblea comunitaria que recuerda la figura de Benítez, vecino del Raval que murió un año antes después de una detención policial. Propiedad de la Sareb, el pasado 15 de octubre estaba previsto su desalojo, que se detuvo una semana antes, el 8 de octubre, una vez el Ayuntamiento de Barcelona, a remolque de las negociaciones con la propiedad por la compra del edificio del número 74 de la calle Llenguadoc, en Sant Andreu, anunció negociaciones con la Sareb para la adquisición del solar, anuncio que detuvo el desahucio de la finca.
La negociación todavía no ha dado frutos más allá de la paralización del desahucio, este martes el teniente de alcaldía de economía, Jordi Valls, ha informado de que hay una oferta sobre la mesa "de entre 3,5 y 4 millones de euros no cerrada para la adquisición" del Ágora del Raval. Aunque todavía no se ha decidido su uso posterior, que en todo caso, se tomará una vez cerrada la adquisición, Valls ha apuntado que se trata de un solar con una "capacidad de edificabilidad de entre veinte y veinticinco viviendas". Así lo ha afirmado Valls en el marco de la Comisión de Ecología, Urbanismo, Movilidad y Vivienda, celebrada este martes por la tarde.
En todo caso, la existencia de negociaciones ya fue confirmada por la Sareb, hecho que detuvo el desahucio en el marco de una movilización prevista para el día 8 de octubre y convocada por la asamblea que gestiona el Ágora con la intención de defender la continuidad del espacio y reclamar la intervención del Ayuntamiento. Aquel día, la asamblea del Ágora denunció que la Sareb había solicitado el desahucio y había exigido al consistorio que concretara las medidas para impedir la desaparición del espacio. La entidad defendía que el Ágora cubre necesidades sociales del barrio y reivindica mantener su "carácter autogestionado, libre de intereses privados y al servicio de la comunidad".
El uso del solar se decidirá "más adelante"
En este contexto, desde el Ayuntamiento no se ha precisado el uso posterior del solar si finalmente es adquirido por el consistorio. En este sentido, Valls ha apuntado que el destino del solar se decidirá "más adelante", apuntando, aparte de la posibilidad de edificar una veintena de viviendas, que "el Raval se caracteriza por su escasa disponibilidad de suelo, sea para vivienda o sea también para zonas verdes". Valls, que ha defendido que la oferta de compra "no es una decisión improvisada", ya que hacía tiempo que se negociaba con la Sareb, ha insistido en que primero "negociamos los usos y después decidiremos los usos".
