El conflicto entre los trabajadores de las bibliotecas de Barcelona y el Ajuntament tuvo el pasado martes una jornada de "huelga total", que incluyó una sonora movilización y el cierre de 36 de los 41 equipamientos de la ciudad. En este contexto, el gobierno municipal ha reiterado este viernes la voluntad de llegar a un acuerdo en una negociación que "continúa abierta". En una atención a medios, el concejal de Cultura, Xavier Marcé, ha destacado que desde el Ajuntament se da la "máxima importancia" a la situación para poder llegar a un acuerdo y ha expuesto que, a juicio de la administración, el nuevo convenio ofrece elementos que suponen mejorar la situación de los trabajadores, con reducciones horarias, mejoras salariales y especialmente por la "funcionarización de los trabajadores".
Marcé también ha recordado que el origen del conflicto se encuentra en "la exigencia del Tribunal de Cuentas" de que todos los trabajadores de la red de Bibliotecas de Barcelona "tengan el mismo convenio". Esto implica asimilarlos todos al convenio de los trabajadores del Ajuntament, lo que supone mejorar sueldos, en especial para los que hasta ahora estaban adscritos al convenio de la Diputación de Barcelona. Según el Ajuntament, se trata de una mejora retributiva del 8%, que para los trabajadores de categoría A2 supone 42.866 euros brutos anuales. Asimismo, se insiste en que la funcionarización de los trabajadores que ahora tienen contrato laboral "es una mejora", ya que les permite acogerse a mejoras adicionales, entre las que se incluyen promoción interna, movilidad y desarrollo profesional, sin necesidad de repetir oposiciones porque el personal de bibliotecas ya las pasó anteriormente.
En una intervención con la presencia de Ferran Burguillos, gerente del Consorci de Biblioteques; Javier Pascual, gerente de Personas y Desarrollo Organizativo del Ajuntament de Barcelona, y Elisenda Rius, gerente del área de Cultura, Educación, Ciclos de Vida, Feminismos y LGTBI, además del concejal Marcé, se ha insistido en que el nuevo convenio también incluye una reducción horaria, de 37,5 horas semanales a 35, con la casuística de que estas horas incluyen, eso sí, un día semanal con jornada partida de 8,5 horas de trabajo, mientras que el resto se distribuye en turnos de mañana o de tarde, todo ello en una necesaria "reconfiguración de horarios", defendida desde el Ajuntament para poder aplicar la reducción horaria que supone aplicar el convenio marco del consistorio.
Hay que tener en cuenta que, precisamente, esta reconfiguración horaria es uno de los puntos de conflicto con los trabajadores en huelga, que consideran que esta nueva organización puede comportar jornadas de hasta once horas y dificultades en la conciliación familiar. En todo caso, desde el Ayuntamiento se señala que estas horas de más hasta las once entran en un abanico de unas cinco horas semanales de flexibilización que cada trabajador puede organizar a su interés. En cuanto a la negociación, para la próxima semana está prevista una reunión administrativa en Treball y Marcé espera que la siguiente se pueda volver a hacer otra con el comité de empresa, siempre con la voluntad de continuar negociando y llegar a un acuerdo.
