Durante muchos años, Oriol Grau fue uno de los miembros destacados de El Terrat, una de las piezas capitales de la troupe de Andreu Buenafuente, especialmente en sus programas en TV3. Juntos formaron una de las parejas creativas y cómicas más queridas y emblemáticas de la historia de la radio y la televisión catalanas, una trayectoria profesional y personal que parecía a prueba de todo, un lazo emocional y laboral que parecía indivisible. Juntos participaron en algunos de los programas más recordados de la Televisión de Catalunya, como el Sense títol, La cosa nostra o Una altra cosa, después de que empezaran a caminar juntos en Ràdio Reus. Allí, con Andreu, regaló a los espectadores catalanes personajes inolvidables como Palomino (sin olvidar a la padrina Josefina y al iaio Perico del programa de radio de El Terrat), o popularizó aquello de "¿Murallas? Murallaaaaaaas, murallas de Tarragonaaaaa":

Oriol Grau, Andreu Buenafuente y Fermí Fernàndez
Oriol Grau, Andreu Buenafuente y Fermí Fernàndez

Después, sin embargo, separaron sus caminos profesionales, cuando Grau dejó El Terrat y asumió otros retos profesionales como Jefe de Entretenimiento de TV3 cuando Mònica Terribas era la directora. Hace un par de años, Andreu Buenafuente decía esto sobre Oriol: "Es uno de los mejores y más brillantes compañeros que he tenido en la radio. Oriol era radio pura y verlo trabajar, hacer de Palomino, de Madrina, era un espectáculo. Ahora tiene un perfil bajo porque, como decimos en Reus, no quiere tanto bacalao. Pero es un genio de la radio y un gran director teatral. Habría podido ser un director de primera división. A veces me lo quedaba mirando, y pensaba: qué lujo. En la radio, esto es algo que solo me ha pasado con Oriol Grau". ¿Qué ha dicho ahora Oriol sobre Andreu y El Terrat?

Toni Clapés, Oriol Grau y Andreu Buenafuente TV3

En una conversación muy recomendable en el programa Llapis de memòria de SER Catalunya (donde el invitado elige las canciones más representativas de su vida), el humorista ha tirado de nostalgia y ha viajado muy atrás en el tiempo, hasta los inicios de la productora, cuando no se comían un rosco: "Los dos primeros años de El Terrat hacíamos cero de audiencia. Como nuestra conciencia era que no nos escuchaba nadie, nos daba una cierta libertad para hacer lo que nos daba la gana. Y seguimos haciendo lo que nos daba la gana aunque tuviéramos audiencia". También ha recordado cómo fue su primer encuentro con Andreu y cómo empezó todo:

Después, llegó el éxito. Y después, la saturación laboral, motivo que le empujó a dejar El Terrat después de muchos años. Grau ha negado que su marcha de la compañía haya enturbiado la relación personal con su antiguo compañero, Andreu Buenafuente: "Lo dejé porque se había acabado un ciclo después de catorce años intensísimos; de repente tuve añoranza de volver a casa, a Tarragona". En casa, en Tarragona, ha ejercido una vinculación, un lazo vital y cultural, remarcable, por ejemplo, participando en orquestas y en las representaciones del espectáculo Dames i vells, que ayudó a recuperar después de la dictadura, y que les ha costado algunas desavenencias: "Hemos recibido amenazas de querellas criminales, y hemos recibido cartas del diario quejándose y condenándonos al infierno eterno. No nos censuramos nada y decimos lo que queremos, y yo intento no autocensurarme".

Oriol Grau 2Cat

¿Cómo ve el futuro más inmediato? Él, que "he hecho un curso de cabaret en el que he aprendido a cantar y a hacer striptease", tiene claro que por ahora, nada de volver a las ondas y que ya le está muy bien mantenerse apartado de los micrófonos: "Mi aspiración es encontrar la manera de no hacer nada", dice después de décadas de "trabajo intenso. Durante los años que estuve en Barcelona, iba de casa al trabajo y del trabajo a casa, y el fin de semana me iba a Tarragona a dirigir teatro". Lo entendemos, pero si algún día decide volver, allí estaremos sus fans.