Las actrices más populares de Catalunya suelen ser mujeres con carácter, edad, trayectoria, presencia, esencia y potencia. Mujeres vividas. Muertas Anna Lizaran, Rosa Maria Sardà o Montserrat Carulla, los cuatro nombres que vienen a la cabeza de actrices de entre 65 y 70 años que llenan plateas son Emma Vilarasau, Vicky Peña, Montse Guallar o Mercè Arànega. Muy queridas gracias al teatro y la TV, especialmente TV3, que es la cadena que mejores audiencias acumula en sus ficciones. Suelen trabajar mucho. El caso de Mercè Arànega es el más particular, porque si de las otras conocemos los maridos y los hijos, poco o nada se sabe de la vida privada de Mercè Arànega, que este septiembre cumplirá 69 años. Acaba de hacer una excepción y ha hablado de ello en El matí de Ràdio 4 con Xavi Freixes.

Mercè Arànega, TV3
Mercè Arànega, TV3
Mercè Arànega, la Diana a CSFA, TV3
Mercè Arànega, la Diana en CSFA, TV3

De la Arànega joven de Estació d'enllaç a la más veterana de El cor de la ciutat o de Com si fos ahir, la de ahora es mejor. Una entrevista deliciosa con motivo de dos estrenos teatrales consecutivos: el 30 de septiembre, Arànega estrena en el Teatre Nacional de Catalunya El Cadell, y el 21 de noviembre, El Niu en la Sala Villarroel. Interpretará lo de siempre, dos mujeres fuertes sometidas a circunstancias muy duras. Para este rol, en Catalunya todo el mundo piensa en la gran Mercè Arànega. Sobre su vida amorosa se confiesa en Ràdio 4: "No tengo pareja, no te diré cuántas parejas he tenido, pero lo máximo que me han durado son 3 años y medio. Es mi tope. He sido más promiscua (...). No creo que con la edad que tengo encuentre nada que me dure más de 3 años y medio porque ya nos moriremos. Me gustaría estar acompañada pero me he hecho tanto a mis horarios, mis cosas, entrar y salir cuando me da la gana. Da pereza, excepto si el amor es tan bestia que estas cosas pasan por encima. También está bien tener pareja pero cada uno en su casa". Arànega es maravillosa y da lecciones de vida también en otro aspecto de la vida privada aún más íntimo: no haber tenido nunca hijos.

Mercè Arànega: "No es que no haya querido tener hijos: no los he tenido. Las cosas van así. Mi madre decía que 'el movimiento se demuestra andando'. Tú puedes ir diciendo que quieres tener hijos, que si llegas a los 40 y pico, entre unas cosas y otras.... Las que los han querido, los han tenido contra viento y marea. No puedes ir diciendo que quieres una cosa si no haces lo posible para conseguirla. Quiere decir que no la querías tanto. No me arrepiento. No puedes arrepentirte de ser tú misma. Puedo arrepentirme de cosas que he hecho y no las debería haber hecho, pero si es mi talante, es mi bestia, arrepentirme es renunciar a cómo soy y eso no lo quiero hacer porque solo me tengo yo, la personita esta". Inmensa. A las grandes se las llama solo por su apellido. La Arànega.