El incidente que ha vivido Inés Arrimadas en su colegio electoral trae cola. Cuando acababa de introducir los votos en las dos urnas ha querido estrechar la mano a la presidenta y las dos vocales que había en su mesa. Una de ellas no ha querido saludarla y Arrimadas hacía una mueca de desaprobación. Contrasta con la cara de felicidad por votar en un día especial para ella: se va a trabajar fuera de Catalunya. Por primera vez se presenta no a la cámara catalana sino para hacer carrera en Madrid, donde hace meses trabaja su marido, el ex diputado de CDC Xavier Cima.

ines arrimadas y marti EFE

arrimadas cima votando EFE

arrimadas votando EFE

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De entre las muchas reacciones, la periodista Bea Talegón ha sido de las más explícitas:

bea talegon TV3

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A Bea Talegón la han seguido centenares de comentarios alabando la falta de hipocresía de la señora rubia de las gafas. Otros le han afedo que saludar no es apoyar.

arrimadas vota EFE

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Cada uno escoge qué habría hecho en la piel de la vocal. Si en su lugar estuviera Loquillo, presidente de otra mesa, se habría abrazado a Arrimadas.