Si yo les hablo de un grupo de niños yendo en bicicleta y silbando en un pueblo de la Costa del Sol en pleno verano, o si les hablo de cómo esta pandilla tenía una amiga pintora y un amigo ex-pescador, un viejo marinero que tenía un barco en medio de un campo, cantando que "no nos moverán", o si les hablo de cómo afrontaban cosas como la primera menstruación (aquel "Bea ya es mujer" que provoca ahora vergüenza ajena), la relación con los padres, la diferencia de clases, la muerte ("¡Chanquete ha muerto!" debe ser de las frases más famosas de la historia de la televisión en España) o los problemas que tuvieran los jóvenes de los 80, seguro que les viene a la cabeza esta careta y esta serie icónica:
Verano azul. Con Chanquete, Julia, Pancho, Javi, Bea, Tito o Piraña. La serie creada por Antonio Mercero que es emblema de muchas generaciones, icono de la televisión de la década de los 80 en TVE, que se ha repuesto tantas veces que las cintas ya tienen un color sepia. En la pandilla, había también otro niño, el mejor amigo de Javi, a caballo entre los adolescentes de más edad y los dos niños pequeños, el personaje más desdibujado de todos, y con poco peso en las tramas principales... Quique. Le daba vida el joven actor Gerardo Garrido, que cuando hizo el papel, tenía 14 años y que ahora tiene 59, como ha recordado la cuenta Yo fui a EGB, demostrando cómo ha pasado el tiempo por sus protagonistas:
Después de su recordado y primerizo papel, participó también en la obra teatral 'Las bicicletas son para el verano' que dirigió Fernando Fernán Gómez, pero el peso de la fama sideral de Verano Azul hizo que dejara la interpretación, como todos sus compañeros jóvenes de la serie, excepto Juanjo Artero, y fuera por otro camino profesional. ¿Cuál? La fotografía. Garrido se alejó de las cámaras... de ponerse delante de las cámaras, porque pasó a ponerse detrás y forjarse una sólida carrera como fotógrafo especializado en imagen publicitaria y apasionado de la naturaleza o la astronomía. Miren qué fotos hace ahora:
No sabemos si hemos perdido un gran actor, pero sí sabemos que hemos ganado un excelente fotógrafo. Un fotógrafo que ahora capta los veranos azules, y todos los colores que sean necesarios en cualquier estación.
