Letizia ha movido su agenda para tener un gesto con los damnificados por la erupción del volcán de la isla de La Palma. El vuelo a las Canarias de los reyes estuvo lleno de reproches por parte de los canarios en las redes sociales.

Algunos consideran que ir a hacerse la foto sólo beneficia a los reyes, no los canarios.

Los tuiteros no entienden el postureo de la visita y que en cambio no destinen un donativo del enorme presupuesto de la Zarzuela a poner remedio. Mucha foto con cara de circunstancias:

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Letizia haciendo cara de circunstancias, EFE

Pero es que en el caso de Letizia la foto no la ha beneficiado ni a ella. Obsesionada como está por su imagen, ha cometido una frivolidad de las que marcan a una reina. Que la dejan en evidencia.

Quien lo ha descubierto es una de las mejores observadoras reales: Pilar Eyre.

Pilar Eyre, y cualquier hombre o mujer con pelo largo, sabe identificar las medidas que hacen falta para que una vez hecha una cola de caballo, el pelo tenga cierta longitud.

Y la medida descomunal de la cola de Letizia revela que antes de salir del avión se ha hecho poner un postizo de cabello una cola falsa, una peluca. Horroroso.

Eyre: "Con todos los respetos, esta cola es postiza a menos que suelto le llegue hasta la cintura (que no es el caso)":

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Letizia con peluca, Europa Press

Para tener una cola natural tan larga haría falta que sin el cabello recogido Letizia tuviera pelo hasta la cintura, y no es así. Lo tiene de una medida normal a sus 49 años. Por lo tanto la deducción es acertadísima, Letizia no puede evitar ser frívola incluso en medio de la desgracia. La prueba que piensa más en la foto que en las víctimas. Así no.

LETIZIA SIN COLA:

LETIZIA CANCER GTRES

Letizia en un acto esta semana, GTRES

LETIZIA CON COLA POSTIZA:

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Letizia en La Palma con un vecino, GTRES

Los tuiteros dan la razón a Eyre: el gesto es imperdonable, por frívolo, aprovechado e irrespetuoso con la desgracia enajena:

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Letizia cara de pena, EFE

Letizia preparando un viaje humanitario entre centenares de españoles que lo han perdido todo. Se mira al espejo de Zarzuela, en el tocador, ensayando caras de pena, manos cogidas en señal de rogar, cuello girado, ojos entreabiertos, ropa sencilla y los asesores diciendo "Pelo recogido" señal de trabajar de "manos en la obra", de arremangarse.

Y Letizia mirándose la cola en el espejo y diciendo: "No es suficientemente larga, más pelo". Frívola.