Ahora sí: el reloj de la factura electrónica empieza a correr

- Francesc Núñez
- Barcelona. Miércoles, 21 de octubre de 2026. 05:30
- Tiempo de lectura: 2 minutos
Después de años de espera, finalmente ha comenzado la cuenta atrás para que el uso de facturas electrónicas entre empresas y profesionales sea obligatorio. La reciente aprobación de la Orden Ministerial que desarrolla el Reglamento de Facturación Electrónica, derivado de la Ley Crea y Crece, ha activado el reloj y el calendario previstos por la normativa: los empresarios y profesionales cuyo volumen de operaciones supere los ocho millones de euros tendrán que facturar electrónicamente antes del 6 de octubre de 2027; el resto de las empresas, a partir del 6 de octubre de 2028.
La factura electrónica obligatoria business to business (B2B) se estableció en 2022 en la Ley Crea y Crece. Desde entonces, las empresas españolas han convivido con anuncios, borradores, periodos de audiencia, desarrollos reglamentarios y preguntas recurrentes sobre cuándo comenzaría realmente su implantación. A ello se ha sumado la coincidencia temporal con otra novedad legal que también afecta a los procesos de facturación de las empresas: el Reglamento de Sistemas Informáticos de Facturación, derivado de la Ley Antifraude y comúnmente conocido como Verifactu, que establece el uso de software adaptado a una serie de requisitos para poder generar registros de todas las facturas emitidas con información para la AEAT.
Nos encontramos en un momento crucial: la factura electrónica ha dejado de ser una obligación futura para convertirse en un proyecto con el cronómetro en marcha. ¿Es consciente el tejido empresarial de estos cambios en sus procesos de facturación y está preparado para aplicarlos? Los datos de la quinta edición del Barómetro de la Asesoría muestran una paradoja interesante: el conocimiento de las nuevas normativas de facturación entre los despachos profesionales es ya muy elevado: el 84,4% afirma conocerlas. Sin embargo, cuando se les pregunta por sus clientes, el 60,5% considera que las empresas todavía no están preparadas para los cambios que se avecinan.
Existe, por tanto, una distancia significativa entre saber que el cambio llegará y haber comenzado realmente a transformarse. Ahora, con la aprobación de la Orden Ministerial sobre Factura Electrónica, esa diferencia adquiere una nueva dimensión. Mientras el calendario permanecía abierto, retrasar determinadas decisiones podía parecer comprensible; una vez activado el reloj, cada día que pasa es un día de descuento para iniciar el cambio.
El tejido empresarial español se encuentra inmerso en una transformación mucho más amplia de sus procesos de facturacióna
Además, la factura electrónica, como decíamos, no llega sola. El tejido empresarial español se encuentra inmerso en una transformación mucho más amplia de sus procesos de facturación de la mano de Verifactu y también del proyecto europeo ViDA (VAT in the Digital Age). Esta iniciativa de la Unión Europea de modernización del IVA, que se desplegará de forma progresiva hasta 2035, prevé que a partir del 1 de julio de 2030 las operaciones B2B transfronterizas queden sujetas a nuevas obligaciones de reporte digital basadas en la facturación electrónica. Los objetivos que subyacen a este proyecto son los mismos: información estructurada, automatización, intercambio digital de datos y mayor capacidad de control.
La transformación española, por tanto, no puede entenderse como una excepción regulatoria ni como una exigencia aislada de nuestra Administración; forma parte de una tendencia europea hacia un sistema fiscal y empresarial mucho más digital, en el que la información circula de manera estructurada. Tenemos, pues, varios relojes marcando tiempos diferentes, pero que avanzan en la misma dirección.
Aunque parezca un proceso complicado, el tejido empresarial español debe entender que, aun siendo tres marcos normativos distintos, no estamos ante tres transformaciones independientes. Al contrario, son piezas complementarias de un mismo proceso de digitalización que avanza de forma progresiva y conectada. Hablamos de un reloj que avanza por etapas, pero de forma unificada y ordenada, con una visión a largo plazo.
*Francesc Núñez es ERP & Invoicing Product Manager en Wolters Kluwer Tax & Accounting España