La ciberseguridad se ha consolidado como una de las principales preocupaciones de las administraciones públicas en un contexto marcado por el aumento de los ataques informáticos y la sofisticación de las amenazas digitales. Durante 2025, la Agència de Ciberseguretat de Catalunya identificó más de 9.100 millones de intentos de ataques informáticos a la administración pública, una cifra que refleja la dimensión del fenómeno y la presión creciente sobre infraestructuras y servicios públicos.
Las previsiones del organismo dependiente de la Generalitat apuntan que esta tendencia continuará a corto plazo, especialmente en lo que se refiere a las estafas digitales y los secuestros de datos. La expansión de la inteligencia artificial es uno de los factores que condiciona este nuevo escenario, ya que las herramientas basadas en IA permiten automatizar procesos y generar contenidos con mayor rapidez y precisión, también en el ámbito de los ciberdelitos.
En este contexto, la Generalitat ha impulsado diversas iniciativas orientadas a reforzar los sistemas de prevención y respuesta ante los riesgos tecnológicos. Una de estas actuaciones se concretó el año pasado con la adjudicación de un contrato de 198.000 euros por parte de la Agència de Ciberseguretat de Catalunya a una unión temporal de empresas formada por Nextret Ciberseguridad y Sopra Steria.
Análisis automatizado de las amenazas
El objetivo del contrato era desarrollar una herramienta basada en inteligencia artificial destinada al análisis automatizado de los riesgos de ciberseguridad. Según el planteamiento del contrato, el sistema debe facilitar la detección, la evaluación y la gestión de posibles amenazas tecnológicas en tiempo real, tanto para administraciones públicas como para empresas.
La incorporación de tecnologías de inteligencia artificial en este tipo de sistemas busca agilizar los procesos de monitoreo y respuesta ante incidentes digitales, en un momento en que los ataques informáticos son cada vez más frecuentes y complejos. Las administraciones también trabajan con la previsión de que las técnicas utilizadas por los ciberdelincuentes evolucionen rápidamente, especialmente en ámbitos como la suplantación de identidad, los fraudes digitales o el robo de datos.
Las empresas adjudicatarias
Nextret Ciberseguridad forma parte del grupo empresarial Nextret, con sede central en Barcelona. El fundador y director general de la compañía es Albert Domingo. En la última década, la firma barcelonesa ha recibido cerca de 14 millones de euros en contratos adjudicados por la administración pública catalana. Por su parte, Sopra Steria es una multinacional tecnológica originaria de Madrid que también tiene delegación en Catalunya.
La empresa participa habitualmente en proyectos vinculados a la transformación digital y a los servicios tecnológicos para el sector público y privado. La colaboración entre las dos compañías se enmarca en la estrategia de la Generalitat para reforzar las capacidades de ciberseguridad ante un entorno digital en transformación constante. El aumento del volumen de ataques detectados durante el último año ha situado esta cuestión entre las prioridades de las administraciones, especialmente en sectores vinculados a los servicios esenciales y a la protección de datos.
Un contexto de aumento de las amenazas digitales
Los expertos en ciberseguridad hace tiempo que alertan sobre el incremento de las amenazas digitales asociadas a la generalización de las herramientas de inteligencia artificial. La capacidad de generar mensajes automatizados, imitaciones de voz o contenidos manipulados ha ampliado las posibilidades de las estafas en línea y de los intentos de fraude.
En paralelo, los secuestros de datos continúan siendo una de las principales preocupaciones para empresas e instituciones públicas. Este tipo de ataques consiste habitualmente en el bloqueo o la sustracción de información con el objetivo de exigir un pago económico a cambio de recuperar el acceso.
Ante esta situación, las administraciones públicas han incrementado las inversiones en sistemas de detección y respuesta, así como en herramientas orientadas a automatizar el análisis de los riesgos tecnológicos. El proyecto adjudicado por la Agència de Ciberseguretat de Catalunya se inscribe en esta línea de trabajo, con la voluntad de reforzar los mecanismos de prevención y anticipación ante posibles incidentes digitales.
