El grupo de expertos designado por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para revisar el funcionamiento de la institución comunitaria ha presentado un paquete de nueve recomendaciones para mejorar su gestión. Entre las propuestas se encuentra la revisión del papel de las agencias europeas descentralizadas en los países de la Unión para plantear su reducción, así como otros cambios para reforzar el peso de la institución, como abrir a candidatos externos los puestos de alta dirección, hacer un mayor uso de la inteligencia artificial y simplificar los procesos internos.
Catherine Day, directora del grupo de expertos, ha resumido las conclusiones del análisis señalando que la Comisión dispone de una experiencia profunda y de un personal altamente motivado y comprometido, pero que sus estructuras no están diseñadas para aprovechar al máximo esta experiencia. Según Day, algunos de los procesos internos resultan excesivamente pesados y, en determinadas áreas, sería deseable una mayor disposición a asumir riesgos. Este diagnóstico parte de la constatación de que la organización acumula conocimiento y capacidad técnica, pero que el marco organizativo no siempre favorece que estos recursos se traduzcan en resultados ágiles.
De todas las recomendaciones, la mayoría podrían ser puestas en marcha directamente por la Comisión Europea sin necesidad de más procedimientos. Las excepciones son la revisión del papel de las agencias y otra recomendación dirigida a reformular la función de la Secretaría General como centro estratégico, dos cambios que requerirían negociaciones con el Consejo, es decir, con los gobiernos de los estados miembros, y con el Parlamento Europeo. Day ha aclarado, sin embargo, que el grupo no promueve reformas inmediatas, sino que plantea una reflexión durante los casi tres años que restan de legislatura para dejar en manos de la siguiente Comisión las decisiones y las medidas concretas.
El calendario de Bruselas
En todo caso, Bruselas examinará la contribución de los expertos y, junto con otras aportaciones del funcionariado de la Comisión, trabajará para presentar de aquí a finales de año propuestas para simplificar y agilizar el funcionamiento de la institución. En este sentido, Serafin ha asegurado que, sobre esta base, ofrece un mandato suficiente para emprender cambios de gran alcance, mientras que Von der Leyen ha defendido la revisión a gran escala argumentando que, en el contexto geopolítico actual, Europa necesita ser rápida, sencilla y eficaz.
Entre las claves de la reflexión de los expertos figura la revisión de las agencias descentralizadas repartidas por diferentes puntos de la geografía europea, para determinar si sus mandatos siguen siendo efectivos y para analizar posibles fusiones, totales o parciales, y, cuando convenga, la supresión de algunas, según recoge el documento hecho público este lunes. El análisis señala un aumento constante del número de agencias, de los costes y de la dotación de personal, a pesar del tamaño reducido de varias de estas entidades, y a la vez apunta la conveniencia de tener en cuenta el impacto transformador de la inteligencia artificial para estas agencias. Según los datos recogidos en el informe, la Unión Europea dispone de 35 agencias, dotadas con un presupuesto anual total de 3.000 millones de euros y que dan empleo a más de 15.000 personas.
A estas hay que añadir seis agencias ejecutivas, con 420 millones de euros de presupuesto y una plantilla de 3.305 trabajadores. El grupo de alto nivel recomienda también abrir la selección de determinados puestos de alta dirección a candidatos externos, con el objetivo de aportar nuevos talentos y perspectivas a la organización. El informe advierte, sin embargo, que una vez seleccionadas, estas personas deberán recibir un apoyo estructurado para conocer el marco interinstitucional y adaptarse lo antes posible a la cultura organizativa de la Comisión. Además, los expertos plantean que la idea de abrir los procesos a candidatos exteriores y de introducir más flexibilidad en los procesos de selección no se limite solo a las posiciones de alta dirección.