El gobierno chino ha establecido el año 2027 como hito estratégico para alcanzar el suministro "estable", seguro y fiable de las tecnologías clave para la inteligencia artificial. Esta decisión se inscribe en la pugna geopolítica y tecnológica global, protagonizada por la confrontación entre Pekín y Washington por el dominio de un sector que define el futuro de la economía y la seguridad nacional. La respuesta china a los continuos embargos y restricciones comerciales impuestos por Estados Unidos, diseñadas para limitar su acceso a los componentes semiconductores más avanzados, se concreta ahora en un plan integral anunciado por ocho departamentos oficiales.
El plan se presenta como un "impulso ambicioso" para integrar en profundidad la inteligencia artificial en el tejido industrial del país". Según la interpretación de la agencia oficial Xinhua, el objetivo último es "empoderar una nueva industrialización y promover la emergencia de nuevas fuerzas productivas de alta calidad". Más allá de la terminología programática, el documento ofrece una visión donde la IA deja de ser una herramienta auxiliar para convertirse en el eje principal de un nuevo modelo de desarrollo económico.
Entre los objetivos cualitativos más significativos destaca la intención declarada de "cultivar" un pequeño grupo de empresas pioneras dentro del ecosistema de la inteligencia artificial, concretamente dos o tres, pero con la aspiración explícita de que alcancen una influencia y un alcance genuinamente globales. Este hito va acompañado de otro igualmente revelador: la creación de un ecosistema de código abierto de alcance mundial. Esta doble vía, la promoción de campeones nacionales y la apuesta por estándares abiertos, refleja una estrategia dual para ganar influencia tecnológica, evitando al mismo tiempo una dependencia excesiva de plataformas extranjeras cerradas.
El núcleo técnico del plan se centra en la necesidad de promover el desarrollo autóctono de todo el espectro de tecnologías asociadas a la IA. Esto incluye los chips específicos para estos sistemas (los procesadores de unidad de procesamiento gráfico o GPU y otros aceleradores), tanto el hardware como el software necesario para su funcionamiento. Esta es la respuesta directa a los movimientos estadounidenses, convirtiendo una vulnerabilidad estratégica en una prioridad absoluta de investigación, desarrollo y fabricación interna. En cuanto a los objetivos operativos del 2027, el documento visualiza un tejido industrial transformado.
El objetivo es implementar entre tres y cinco modelos generales de inteligencia artificial dentro del sector manufacturero, al tiempo que se desarrollan modelos especializados adaptados a las necesidades específicas de cada industria. Para alimentar estos modelos, se prevé la creación de un amplio conjunto de infraestructuras de datos, incluyendo un centenar de repositorios de datos industriales de alta calidad y la identificación e implementación en quinientos escenarios de aplicación práctica en fábricas y cadenas de producción.
La implementación de esta estrategia transversal recae en un consorcio de instituciones de alto nivel, encabezadas por el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información, la Administración del Ciberespacio y, especialmente significativa, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma. Este último organismo, el principal órgano de planificación económica del país, asegura que la agenda de la inteligencia artificial quede alineada e integrada en todos los objetivos de la economía china. En definitiva, este plan no es un hecho aislado.
Se nutre y a la vez da forma a una de las prioridades fundamentales del próximo Plan Quinquenal (2026-2030) del gobierno: la independencia tecnológica. Esta obsesión por la autosuficiencia, o como mínimo por una posición de fuerza en las cadenas de suministro críticas, se ha visto incrementada por la guerra comercial latente con Estados Unidos. La carrera por la inteligencia artificial, pues, ya no se lucha solo en laboratorios y revistas científicas, sino en los gabinetes de planificación estratégica, donde el 2027 se ha marcado como la fecha límite para una transformación industrial y una reafirmación de soberanía tecnológica.
TECNOLOGÍA
China quiere un suministro "estable" de tecnología de IA
El gigante asiático quiere "cultivar" un grupo de empresas pioneras dentro del ecosistema
- Aleix Ramírez
- Barcelona. Jueves, 8 de enero de 2026. 09:17
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