OpenAI ha desplegado dentro de ChatGPT una funcionalidad que va más allá de la generación de texto y código: Codex, un agente de programación capaz de ejecutar tareas de manera autónoma. A diferencia de los asistentes conversacionales tradicionales, que requieren una guía paso a paso, Codex puede recibir una instrucción general y trabajar en segundo plano, tomando decisiones para completar la tarea asignada.
Lanzado en 2025 como una función experimental y evolucionado durante 2026 hasta tener una aplicación propia para ordenador, Codex utiliza modelos especializados de GPT entrenados para comprender y trabajar con código de proyectos complejos, ejecutar órdenes y verificar su propio resultado.
Su capacidad para operar en entornos aislados y seguros lo convierte en una herramienta útil tanto para programadores profesionales como para usuarios sin conocimientos técnicos. Para los primeros, puede acelerar tareas repetitivas y revisar código; para los segundos, permite materializar ideas sin escribir una línea de código. Codex está disponible para todos los niveles de suscripción de ChatGPT, incluida la versión gratuita, aunque con limitaciones en el uso.
De la creación de código a la revisión de vulnerabilidades
Las aplicaciones de Codex abarcan un amplio abanico de tareas relacionadas con la programación. La más básica es la generación de código a partir de instrucciones en lenguaje natural: el usuario describe lo que quiere, y Codex escribe el programa, lo prueba y entrega el resultado.
Para proyectos existentes, se puede conectar a repositorios de GitHub para asignarle correcciones de errores, incorporación de nuevas funcionalidades, escritura de tests o refactorizaciones. Los cambios se presentan en forma de pull request, que el usuario puede aceptar o rechazar. También puede responder preguntas sobre el código de un proyecto, como su funcionamiento o posibles puntos de errores.
Desde marzo de 2026, OpenAI ha añadido Codex Security, un agente especializado en la detección de vulnerabilidades y la propuesta de correcciones. Esta funcionalidad, que refuerza la seguridad del código antes de que llegue a producción, es uno de los avances más recientes de la plataforma.
Además, la versión de escritorio permite automatizar tareas repetitivas, como la generación de informes diarios o la revisión periódica de errores, programándolas para horas concretas. En las versiones más recientes, Codex también puede controlar aplicaciones del ordenador y navegar por la web para completar tareas, siempre solicitando permiso explícito antes de llevar a cabo acciones sensibles.
Cómo funciona Codex y cómo se empieza a utilizar
Codex está integrado en ChatGPT y se puede acceder a él a través de la web o mediante la aplicación de escritorio. En la interfaz, el usuario encuentra un campo de texto desde el que puede solicitar acciones de programación o formular preguntas sobre código. Una vez ejecutada una tarea, Codex no aplica los cambios directamente, sino que muestra un registro detallado de lo que ha hecho y ofrece la posibilidad de aceptar el resultado, pedir modificaciones o descartarlo. Si se trabaja con un repositorio de GitHub, los cambios se presentan como pull requests para su revisión.
La opción en la nube permite conectar la plataforma con repositorios de la plataforma de Microsoft e interactuar con los proyectos sin necesidad de instalar nada localmente.
Codex, que se puede descargar desde la página oficial, está evolucionando para abarcar no solo tareas de programación, sino también funciones de oficina como el análisis de datos, la generación de documentación o la investigación, aprovechando que prácticamente cualquier tarea informática se puede resolver con código. Su capacidad para operar en entornos aislados y seguros lo convierte en una herramienta útil para profesionales, y su inclusión en todas las suscripciones de ChatGPT lo hace accesible a una amplia gama de usuarios.
