El Ajuntament de Barcelona ha impulsado un sistema de traducción automática a tiempo real que funciona con inteligencia artificial y que permite traducir conversaciones en 82 idiomas. Se trata de una herramienta que favorecerá los servicios sociales, Guardia Urbana y oficinas de atención para superar barreras lingüísticas, ante una población "cada vez más diversa".
En concreto, los dispositivos permiten la traducción de voz a 82 idiomas y de texto a 96 lenguas. En cuanto a las fotografías, puede llegar a interpretar hasta 112 idiomas. "Intentamos utilizar la tecnología para tener una interacción con cualquier ciudadano sea cual sea el idioma. En Barcelona hay más de 150 nacionalidades y con estas 82 creemos que se cubre de forma muy importante", ha dicho el cuarto teniente de alcaldía, Jordi Valls, durante la presentación del proyecto.
Para llevar a cabo la iniciativa, hasta finales de septiembre, se incorporarán 201 dispositivos para mejorar las tareas de la policía local, servicios sociales y las oficinas de atención ciudadana. Los centros gestionados por el Institut Municipal de Serveis Socials serán los que más traductores recibirán, con un total de 130; seguidos de la Guardia Urbana que ya ha distribuido 43 aparatos y de las Oficinas de Atención Ciudadana, con 28.
El 85% de los aparatos —muy parecidos a un teléfono móvil— ya se han entregado y se prevé que durante septiembre se complete el despliegue, según ha detallado el cuarto teniente de alcaldía, Jordi Valls.
La iniciativa tiene un coste de menos de 55.000 euros y permite superar barreras lingüísticas en primeras interacciones con los ciudadanos en los servicios con más exposición a entornos plurilingües. Las herramientas se han puesto a disposición de los trabajadores municipales después de pruebas piloto durante los años 2024 y 2025.
Estos dispositivos se utilizan tanto en la recepción de demandas y en la recogida de datos básicos como para la orientación de extranjeros, regularización de infracciones de tráfico con conductores de otras nacionalidades o la asistencia a víctimas de hurtos. El aplicativo es "sencillo y fácil de utilizar" y sirve para mejorar interacciones en los que la persona no habla ni catalán, ni castellano ni inglés.
"Nos sirve para atender a los ciudadanos en la calle, por el turismo y por la delincuencia", ha dicho el jefe del Servicio de Innovación y Videovigilancia en Guardia Urbana de Barcelona, Xavier Garcia Lora.
Lora ha puesto como ejemplo a una persona a quien le "han robado todo y con un alto nivel de desesperación y que es muy difícil comunicarse". Con el aparato se le puede explicar "cuáles son los trámites mínimos que debe hacer", detalla. También se usa para poner denuncias contra ciudadanos extranjeros, responder preguntas en la calle o para atender a las víctimas.
El uso de los traductores se limita al apoyo a la comunicación y no interviene en tomas de decisiones ni valoraciones técnicas o profesionales de los casos.
