El barómetro del Centre d'Estudis d'Opinió ha analizado por primera vez el uso que los catalanes hacen de las aplicaciones de inteligencia artificial generativa, como ChatGPT, Gemini o Copilot. Los datos revelan que un 26% de la población utiliza estas herramientas diariamente, y que cerca de la mitad lo hace semanalmente. El estudio, que se realizó entre enero y febrero de 2026, pone de manifiesto que los hombres usan la IA más a menudo que las mujeres, y que el nivel educativo es un factor determinante: mientras que el 64% de las personas con estudios superiores usan la IA, esta proporción baja al 10% entre aquellas que solo tienen educación primaria. La mayor diferencia, sin embargo, se encuentra entre las franjas de edad: los jóvenes de 18 a 24 años son los más asiduos, mientras que los mayores de 64 años son los que menos la utilizan.
En cuanto a la frecuencia de uso, el 17% de los encuestados declara usar la IA varias veces al día, un 9% una vez al día, un 14% varias veces a la semana y un 7% una vez a la semana. Un 9% lo hace alguna vez al mes, y el 44% admite no haberla utilizado nunca. Estas cifras reflejan que, a pesar del auge de la IA, una parte importante de la población todavía no ha incorporado esta tecnología a su cotidianidad, especialmente los colectivos de mayor edad y con menos estudios. Entre los usuarios de la IA, las aplicaciones más habituales son las consultas sobre dudas o gestiones cotidianas de temas jurídicos o económicos, que un 16% usa a menudo y un 32% a veces.
Las consultas sobre salud física también son frecuentes: un 17% las hace a menudo y un 35% a veces. En cambio, los ámbitos menos utilizados son los relacionados con contenido afectivo, erótico o sexual (solo un 6% lo hace a menudo), la consulta sobre orientación de voto o dudas políticas (5%) y las cuestiones religiosas o espirituales (5%). Este patrón sugiere que la IA se está consolidando como una herramienta práctica para la resolución de dudas cotidianas más que como un espacio para cuestiones personales o ideológicas. El análisis por sexo y edad muestra diferencias en el uso de la IA para consultas de salud: entre los hombres jóvenes de 18 a 24 años, un 21% la usa a menudo, mientras que entre los mayores de 64 años esta cifra se reduce al 13%. En el caso de las mujeres, un 25% de las jóvenes lo hace a menudo, frente al 18% de las mayores de 64 años. En cuanto a las consultas sobre temas jurídicos o económicos, un 30% de los jóvenes hombres lo hace a menudo, mientras que entre las mujeres jóvenes la proporción es del 20%.
La confianza en la IA
La confianza que los usuarios depositan en la IA como fuente experta es moderada: un 8% declara tener mucha confianza, un 40% bastante, un 40% poca y un 12% nada. Esta percepción, que sitúa la confianza en un nivel intermedio, refleja que los usuarios valoran la tecnología como una herramienta útil, pero no la consideran infalible. La confianza varía según la edad: los mayores de 65 años, tanto hombres como mujeres, son los que muestran una confianza más baja, con un 45% que declara tener poca o ninguna. En cambio, los jóvenes de 18 a 24 años tienen una confianza más alta.
La verificación de la información obtenida con IA es una práctica habitual: un 65% de los encuestados asegura que siempre o a menudo contrasta las respuestas con otras fuentes. Este dato indica que, a pesar de la confianza en la tecnología, la mayoría de los usuarios no da por buena la información sin comprobarla, especialmente en cuestiones que afectan a su salud o economía. El barómetro confirma que el uso de la IA en Catalunya es frecuente, pero también muestra una brecha generacional y educativa en la adopción de esta tecnología. La confianza en la IA, a pesar de ser moderada, se acompaña de un hábito de verificación de la información que reduce el riesgo de errores.
