En la segunda jornada bursátil tras la victoria demócrata en las elecciones de mitad de mandato (midterms) de Estados Unidos, la Bolsa de Wall Street ha iniciado la sesión con importantes pérdidas. Pese a que en la víspera logró recuperarse de la tendencia negativa que se apoderó de los inversores, este jueves la apertura del mercado americano ha estado determinada por el desplome del 5% del índice tecnológico Nasdaq.

Esta situación ha arrastrado al principal indicador de la bolsa, el Dow Jones de Industriales, que perdía más de 1.000 puntos a medida que los inversores se alejan de las acciones relacionadas con la inteligencia artificial (IA). En el trasfondo de estas decisiones se encuentra la retirada del capital de las principales firmas tecnológicas, especialmente las que se dedican a las infraestructuras, chips y centros de datos, para avanzar en el desarrollo de la IA. De ahí que muchas de las firmas fabricantes de semiconductores hayan sufrido caídas bursátiles significativas.

Así, los títulos de las empresas de semiconductores vinculadas a la inteligencia artificial como AMD restaban un 15,82%, los de Micron un 15,64%, los de Marvell Technology un 13,66% y los de Intel un 8,43%. Por su parte, Nvidia, la compañía estrella de la IA, restaba un 7,79% y las de Broadcom un 7,75%. También se hundieron las de fabricantes y proveedores como SK Hynix y TSMC, que perdieron un 11,66% y un 8,59%, respectivamente.

A su vez, y también por segundo día consecutivo, Tesla perdía más de un 10% poco después de la apertura en Wall Street. Los inversores dudan de la firma del imperio empresarial de Elon Musk, uno de los financiadores por excelencia de las campañas de Donald Trump.

También caía con fuerza del fabricante de chips Qualcomm, que restó un 11% tras presentar sus resultados este miércoles. A pesar de que las cifras principales fueron mejores de lo esperado por el consenso de analistas, el mercado muestra sus recelos. Además, este miércoles la otra joya de la corona de Elon Musk, SpaceX anunció un acuerdo multianual con Qualcomm para suministrar tecnología de infraestructura a su futuro operador de telefonía móvil, Starlink Mobile, con el que busca competir directamente en el mercado estadounidense contra gigantes como Verizon, AT&T y T-Mobile.

La regulación de la IA, una amenaza

El Partido Demócrata controlará a partir de enero la Cámara de Representantes de Estados Unidos y el Senado, además de importantes gobernaciones como la de Texas. Los demócratas han apostado por regular el desarrollo de la IA y han defendido una postura crítica contra la proliferación de los centros de datos, frente a la visión del presidente, Donald Trump, que aboga por no frenar la tecnología para ganar la carrera a China.

La gobernadora electa de Texas, Gina Hinojosa, uno de los estados más importantes para los centros de datos de IA, apuesta por una moratoria a la construcción de nuevos centros de datos y eliminar subvenciones y ventajas fiscales para sus promotores. Las victorias de Amy Acton, en Ohio, y Keisha Lance Bottoms, en Georgia, también podrían amenazar el desarrollo de la IA.