La Bolsa española ha puesto fin a una racha de dos semanas consecutivas de ascensos al acumular en las últimas cinco sesiones una caída de un 1,51 %, en un contexto de nuevas dudas sobre la inteligencia artificial (IA), de presentación de resultados y datos económicos relevantes.

En la última sesión de la semana, el IBEX 35, el principal indicador español ha bajado este viernes un 1,25 % y ha encadenado cuatro sesiones consecutivas de descensos, que le han llevado a cerrar su peor semana en casi tres meses (-1,51 %) hasta los 17.672,4 puntos, informa la agencia EFE.

En lo que va de año, sin embargo, el selectivo sostiene avances del 2,11 %.

La bolsa española ha cerrado la semana con tono negativo a pesar de comenzarla con nuevos máximos históricos en los 18.195,1 puntos, tras vivir un lunes de escasas referencias, a excepción de la mejora de la confianza de los consumidores en la zona euro, impulsado por Wall Street.

El martes, el selectivo cedió terreno lastrado por los bancos y por Mapfre, que lideró las caídas ante el efecto contagio negativo que la IA puede generar en el futuro de la industria aseguradora.

Pese a conocerse que las ventas minoristas en Estados Unidos se estancaron de forma inesperada en diciembre, lo que debilitó al dólar y reforzó las expectativas de que la Reserva Federal estadounidense (Fed) recortará tipos a finales de año, Wall Street cerró con nuevos máximos en su principal indicador.

El miércoles se conoció el informe de empleo de Estados Unidos, cita clave de la semana, que fue mucho más sólido de lo previsto, y provocó una caída en los bonos del Tesoro, después de reducirse nuevamente las previsiones de recortes de tipos en el país. El IBEX 35 cerró el miércoles con una caída del 0,43 %, aunque logró mantener los 18.000 puntos.

El selectivo cayó el 0,82 % el jueves, mientras resurgían las dudas sobre las empresas de software, mientras en Wall Street empresas del sector tecnológico cayeron más del 10 %.

Ya el viernes, y tras conocerse que la inflación de Estados Unidos se moderó en enero hasta el 2,4 %, ligeramente por debajo de lo que se esperaba, el IBEX ha bajado el 1,25 %.

El gestor de Magnum Sicav en Quadriga, José Lizán, ha señalado que las bolsas se están viendo influenciadas por la "rotación sectorial", ya que el mercado estaba "muy concentrado" en grandes tecnológicas, múltiplos "exagerados", semiconductores de IA, etc. y ahora "está habiendo una toma de beneficios lógica".

En cuanto al resultado de las plazas europeas, Fráncfort ha subido esta semana el 0,78 % y Londres, el 0,74 %. Mientras, Milán ha cedido el 0,97 % semanal y el índice Euro Stoxx 50, donde cotizan las empresas de mayor capitalización de Europa, el 0,22 %.

Pérdidas en Wall Street

Los principales índices Wall Street se encaminaban a cerrar la semana con pérdidas acumuladas del entorno al 1 %.

Mientras, los mercados asiáticos "han mantenido el liderazgo" según ha afirmado el analista de XTB Manuel pinto, "alentados por los resultados electorales en Japón" y la bolsa de Seúl ha subido el 8,21 % en la semana; la de Tokio, el 5,8 %; la de Shanghái, el 0,41 % y la de Hong Kong, el 0,03 %.

Dentro de los grandes valores, Iberdrola ha ganado el 3,59 % en la semana, después de alcanzar máximos históricos cerca de los 20 euros por acción; Telefónica, el 1,44 %, y Repsol, el 1,16 %. Mientras que el Banco Santander ha cedido el 6,87 %; BBVA, el 5,32 %; e Inditex, el 0,14 %.

Lizán ha explicado que los bancos están "con más dudas" y que los inversores "están poniendo en valoración las perspectivas" tras la presentación de los resultados del cuarto trimestre en la que "todos los bancos han lanzado un mensaje cauto".

Cellnex ha avanzado el 9,07 % como el más alcista, tras anunciar esta semana la reestructuración de su cúpula directiva para impulsar la eficiencia operativa y el crecimiento orgánico.

Al cierre de la semana, el euro cotiza a 1,1873 dólares, mientras que el Brent, el crudo de referencia de Europa, se mueve en 67,53 dólares.

En el mercado de materiales preciosos, y tras una semana muy volátil, la plata recupera el nivel de los 78 dólares por onza y el oro sostiene los 5.000 dólares por onza.

El bitcóin, por su parte, se intercambia por debajo de los 70.000 dólares.