El Ibex-35 ha cerrado este jueves con un descenso del 0,18% y ha perdido el nivel de los 20.200 puntos, en una jornada de bajo volumen de negociación marcada por la publicación de algunos datos macroeconómicos y la moderación del precio del petróleo, que ha estado casi toda la sesión en torno a 87 dólares el barril. El principal índice del mercado nacional ha cedido 38,8 puntos y ha terminado de negociar en 20.168,6 puntos. En el acumulado anual gana el 16,53%.

El mercado abrió la jornada con ganancias y las incrementaba durante las primeras horas hasta tocar un nuevo máximo histórico intradía en 20.365,5 puntos, pero posteriormente ha perdido fuelle. El selectivo se ha decantado, finalmente, por las pérdidas en los últimos minutos de la sesión.

Dentro del selectivo, Repsol ha subido el 1,42% y ha liderado los avances, por delante de Banco Sabadell, que ha sumado el 1,07%, Aena (+1,05%), Grifols (+0,74%) y Acerinox (+0,72%). Por su parte, Acciona se ha situado como el farolillo rojo de la jornada y ha bajado el 2,05%; y le han seguido Solaria (-1,90%), Ferrovial (-1,61%), Iberdrola (-1,46%), Amadeus (-1,22%), ArcelorMittal (-0,75%) y ACS (-0,72%).

El resto de los principales mercados europeos también ha cerrado la sesión en negativo. Londres se ha dejado un 0,56%; París, un 0,28%; Fráncfort, un 0,12%; y Milán, un 0,01%.

El barril de Brent se situaba en los 88,1 dólares, un 0,99% menos, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) alcanzaba los 82,37 dólares, un 1,03% menos.

En el mercado de renta fija, el rendimiento del bono soberano con vencimiento a 10 años ha alcanzado el 3,561%, frente al 3,600% del cierre del miércoles. De esta forma, la prima de riesgo ha alcanzado los 43 puntos básicos.

En el mercado de divisas, el euro se apreciaba levemente frente al dólar al cierre de la sesión europea, hasta cruzarse en un tipo de cambio de 1,1530 dólares por cada euro.

Los inversores no dejan de estar pendientes del conflicto de Oriente Próximo y de la incertidumbre que generan las supuestas negociaciones. Así, este jueves, el protagonismo ha sido para las autoridades de Irán y Estados Unidos que han protagonizado en las últimas horas un cruce de desmentidos sobre el estado del estrecho de Ormuz, después de que el presidente norteamericano, Donald Trump, asegurara que éste se encuentra bajo "control total" de su Administración, en medio de las dificultades para que las partes retomen las conversaciones. "Ahora mismo tenemos el control total del estrecho de Ormuz. Ellos (los iraníes) no lo controlan. Nosotros tenemos el control total. Es nuestro", subrayó el mandatario estadounidense en declaraciones a los medios.

La Autoridad del Estrecho del golfo Pérsico (PGSA, según sus siglas en inglés), el organismo creado el pasado mayo por Teherán para gestionar el tráfico marítimo a través de Ormuz, ha asegurado que "las afirmaciones y las publicaciones repetidas de los responsables estadounidenses de que el estrecho de Ormuz ya no está bloqueado no cambian la realidad".