La banca europea está de capa caída después de que este miércoles saltase por los aires la crisis de Credit Suisse. La entidad bancaria suiza está atravesando el que seguramente es su peor momento en los 167 años que lleva operando. La compañía dirigida por Ulrich Körner ha germinado el temor entre las entidades bancarias europeas después de conocer que su máximo accionista, el Banco Nacional de Arabia Saudí, haya oficializado la decisión de dejar de inyectar capital en Credit Suisse. Esta noticia no solo ha sido un revés para la firma helvética, sino para el resto de compañías europeas del sector.

De base, Credit Suisse ha perdido al comodín que le venía valiendo para seguir operando con ‘normalidad’ pese a las maltrechas cuentas que arrastra. Seguidamente, y tras conocer la decisión del máximo accionista del banco, este se ha hundido en el mercado de valores suizo, dónde muestra un decrecimiento superior al 20% desde principios de la sesión. Cabe destacar que el regulador de la Bolsa suiza ha decidido interrumpir la cotización de la firma, ya que de no haberlo hecho podríamos estar hablando de unas caídas más abultadas de lo visto.

La crisis de Credit Suisse lastra a la banca europea

Pese a esto, y contando con que la caída de Credit Suisse ha puesto de manifiesto su posición financiera negativa, esta también ha sacudido al resto de compañías del sector en un momento en el que el nerviosismo y la incertidumbre en torno a la industria bancaria rebosan. La quiebra de SVB puso la cautela sobre el terreno bursátil europeo hace un par de días, pero ahora, con el hundimiento de Credit Suisse, el mercado ha asistido al que puede ser uno de los golpes más abruptos a la banca de los últimos años.

Tal es el calado de la crisis de Credit Suisse que esta ha obligado a los reguladores de varios mercados de valores a paralizar la cotización de otros bancos de gran escala. Société Generale, Unicredit y Monte dei Paschi han sido tres de las entidades más afectadas por el descalabro financiero y bursátil de la empresa suiza. Pese a que todos ellos tienen una demarcación importante en el mercado, destaca la depreciación de Monte dei Paschi. El que es el banco operativo más antiguo del mundo se ha visto zarandeado por un viejo conocido.

Monte dei Paschi, un banco ahogado

Y es que el banco con sede en Siena ha atravesado varias situaciones en las que ha tenido que ser rescatado por el Gobierno de Italia, y en las que ha colaborado Credit Suisse. Para Antonio Castelo, analista de iBroker.es, esta empresa “es un banco que está prácticamente quebrado desde hace años”. De base, Monte dei Paschi fue rescatado por el estado italiano en 2016, ya que contaba con varios préstamos dudosos e insolvencias. Con dicho rescate, la que es la tercera mayor entidad bancaria de Italia se propuso sacar préstamos dudosos por un importe bruto de 27.700 millones de euros. A su vez, la compañía llevó a cabo una ampliación de capital que, hoy en día genera dudas, por un importe de 5.000 millones de euros con el que pretendía reducir su perfil de riesgo.

En dicha transacción, Monte dei Paschi contaba con algunas entidades como JP Morgan y Mediobanca, que actuaron de suscriptores, y con otras tantas como Banco Santander, Goldman Sachs, Citi o el mismo Credit Suisse. Pese a ello, tal y como explica Antonio Castelo, la presencia de las entidades bancarias más potentes en este tipo de transacciones son “absolutamente normales”.

Siete años más tarde, el camino de ambas entidades bancarias vuelve a cruzarse, pero esta vez con una Credit Suisse ahogada financieramente y sin apoyo por parte de los accionistas mayoritarios. Al mismo tiempo, Monte dei Paschi no ha prosperado como cabría esperar. Sigue siendo una entidad bancaria endeble, tanto en lo financiero como en lo bursátil. Y la demostración de ello ha llegado este miércoles, cuando el banco italiano ha cedido más de un 8% en apenas cinco horas de cotización. Como con Credit Suisse, el regulador italiano ha decidido suspender la cotización viendo que podría desmoronarse.

Monte dei Paschi cae por el momento del sector

Y es que, por el momento, Monte dei Paschi cotiza por debajo de los 2 euros por acción, a unos 30 céntimos de su mínimo histórico. Pese a que el inicio de año no había sido negativo, la entidad bancaria en la que el Gobierno de Italia es el máximo accionista cae más de un 90% en los últimos doce meses.

La crisis de Credit Suisse ha puesto la puntilla a una compañía que, como ella, viene lastrada tanto en lo financiero como en lo bursátil. Está por ver si la situación de ambas se aclara con el paso de los días. La entidad italiana no cede por los problemas de la compañía suiza, pero sí influye el hecho de que el desplome de Credit Suisse haya generado un temor inversor que se ha reflejado en todas las compañías del sector bancario, luciéndose más en algunas de ellas, como en Monte dei Paschi que vienen atravesando una etapa convulsa.