Nickel cumple cinco años en España con más de 2.700 puntos físicos. El neobanco del grupo BNP Paribas ha construido una red a través de estancos, administraciones de loterías y comercios de proximidad —que solo supera CaixaBank— donde los clientes pueden abrir una cuenta, ingresar y retirar efectivo o realizar diversas operaciones.
La compañía crece en sentido contrario a la banca tradicional. Mientras ellos reducen su presencia física cerrando oficinas y cajeros, Nickel aprovecha ese espacio en las grandes ciudades y en los municipios para ofrecer servicios financieros. "La necesidad de contacto y de una atención presencial", destaca Nerea Toña (Bilbao, 1977) en una entrevista con ON ECONOMIA, "ha convertido a España en su segundo mayor mercado tras Francia", su país de origen.
En total, Nickel suma 13.879 puntos activos en Europa, de los cuales 8.664 están en Francia, 2.722 en España, 1.133 en Bélgica, 752 en Portugal y 608 en Alemania. Desde la entidad aseguran que aún "hay mucho por hacer en España" y quieren seguir ampliando su presencia física. Al frente de esta expansión está Nerea Toña, que llegó a Nickel en 2019 para preparar el lanzamiento de la compañía en España y que desde abril de 2025 ocupa el cargo de consejera delegada.
El nuevo plan estratégico de Nickel tiene el objetivo de alcanzar los 20.000 puntos en cuatro años. ¿Qué papel va a jugar España en ese crecimiento?
De esos 20.000 puntos, la mitad tienen que estar fuera de Francia y España es el principal país después de Francia, así que podemos crecer. En España, de hecho, hemos crecido un 40% en solo dos años, pasando de unos 1.800 a más de 2.700 puntos Nickel. Nosotros entendemos que tenemos que seguir ofreciendo servicio a nuestros clientes de forma presencial, porque todavía hay un porcentaje muy alto de la población que requiere esa presencialidad. Así que vamos a seguir creciendo aquí. También tenemos como objetivo llegar a 4,4 millones de clientes activos a nivel global.
¿Por qué Nickel apuesta por abrir puntos físicos mientras la banca tradicional lleva años cerrando oficinas?
No todo el mundo tiene competencias digitales y necesita una atención más presencial. El hecho de contar con una red de puntos Nickel donde poder ir, poder operar y poder preguntar, es muy importante para un perfil de gente determinada. De todas formas, ofrecemos un modelo híbrido y se pueden hacer gestiones digitalmente o acudir a un punto de venta.
La red de Nickel ya es la segunda más grande en España, solo por detrás de CaixaBank. ¿Esperan superarla?
No nos hemos propuesto superar a CaixaBank, pero sí seguir creciendo. Hay un porcentaje alto de personas que todavía requiere una atención presencial y no se le está atendiendo como quiere, entre otras cosas, porque ha habido mucho cierre de sucursal bancaria. Y nosotros vamos un poco a contracorriente, abriendo donde el resto está cerrando. Tenemos todavía mucho margen para crecer, hay una red enorme, en cada pueblo pequeño suele haber un estanco o algún establecimiento donde podemos buscar una alternativa.
¿Cómo gana dinero un estanco o una administración de lotería como punto Nickel?
El comercio recibe una comisión por cada cuenta que abre, por cada ingreso, retirada o reemplazo y también por mantener activa su cartera de clientes. Además, la llegada de clientes puede generar ventas cruzadas en el propio establecimiento. Para estos comercios, ofrecer servicios financieros se ha convertido en una forma de complementar su actividad y reforzar su papel como servicios esenciales del barrio.
"Si un cliente catalán viaja a Francia, puede ir a cualquier punto Nickel e ingresar o retirar efectivo"
¿La expansión está vinculada directamente al cierre de oficinas y cajeros de otros bancos?
Está muy relacionado. Hay personas que viven en lugares donde no hay ya ni sucursales ni cajeros y abrir una cuenta Nickel es la única forma que tienen para acceder a su dinero. Y precisamente donde ha habido más cierres, hay más demanda. Las personas nos dicen que estaría muy bien que pusiéramos un punto Nickel, lo estudiamos y vemos las posibilidades.
¿Catalunya es una de las zonas donde quieren seguir creciendo?
Sí, de hecho, Catalunya es una de las regiones más importantes para nosotros. Este año vamos a cerrar por encima de los 400 puntos Nickel, solo por detrás de los 450 de Madrid. Para 2027 tenemos previsto incrementar el equipo comercial en la zona de Catalunya porque creemos que todavía hay muchísimo potencial.
Uno de los elementos diferenciales de la red de Nickel es que el cliente puede utilizarla en otro país. ¿Cómo funciona?
Nuestros clientes pueden operar en cualquier punto Nickel del mundo. Ahora mismo tenemos 13.500 puntos y, si un cliente catalán viaja a Francia, puede ir a cualquier punto e ingresar, retirar o hacer la operación que considere. Lo mismo ocurre si está en Portugal, Bélgica o Alemania.
¿Hasta qué punto sigue siendo importante el efectivo para Nickel?
El efectivo todavía se utiliza muchísimo, y en España está por encima de la media de la Eurozona. El 57% de las transacciones que se hacen en los comercios son en efectivo. Probablemente irá decreciendo porque cada vez somos más nativos digitales, pero la demanda y el uso del efectivo siguen siendo muy altos.
¿Puede jugar en contra de Nickel que el efectivo vaya cayendo?
Llevamos muchísimo tiempo oyendo que el efectivo va a desaparecer y la realidad es que sigue siendo el método de pago más utilizado en España. Creo que todavía queda muchísimo recorrido para el efectivo. Además, los puntos Nickel no son solo puntos de retirada de efectivo, son nuestra presencia física en la calle y permiten también ingresar dinero y abrir cuentas.
Nickel está creciendo también en municipios pequeños. ¿Qué papel juega ahí la red física?
En España hay más de 3.000 municipios en riesgo de exclusión financiera por no tener acceso a servicios esenciales. En muchos de estos municipios se ha quedado una población de personas más mayores, que son más vulnerables porque tienen que desplazarse a otro sitio para acceder a su dinero o dependen de terceras personas. Una solución 100% digital tampoco la comprende todo el mundo.
¿Hay puntos Nickel que se hayan abierto precisamente porque un municipio se ha quedado sin cajero?
Sí. Muchos puntos Nickel que surgen en zonas más rurales lo hacen porque los propios comercios nos contactan porque les han quitado el cajero. Necesitan montar un punto Nickel para solucionar el problema de sus vecinos y son ellos mismos los que se involucran. Creo que la gente quiere solucionarlo y hay mucho comercio local dispuesto a ofrecer estos servicios esenciales.
¿Nickel puede ser una solución frente a la exclusión financiera?
Nosotros somos parte de la solución. Nuestro modelo encaja muy bien porque hay mucho comercio local dispuesto a ofrecer estos servicios esenciales. Pero nosotros solos no podemos solucionar el problema solos, tiene que ser entre todos. Hay otros bancos mucho más grandes que también tienen que poner soluciones, como ya se está haciendo con los ofibuses o las alianzas con Correos.
Después de cinco años en España, ¿el negocio ya es rentable?
En Francia, Nickel es rentable desde el 2018 y nació en 2014. Esto ha permitido financiar la expansión internacional por España, Bélgica, Portugal y Alemania. En el resto de países seguimos creciendo y siguiendo la hoja de ruta hacia la rentabilidad.
¿Tienen en el horizonte entrar en nuevos países?
Hasta 2030, el objetivo es consolidarnos en los cinco mercados en los que ya estamos presentes. Pero a futuro, no descartamos seguir abriendo camino en otros países.