Zanini, el fabricante catalán de componentes para automoción con sede en Parets del Vallès, se acerca a los 100 millones de euros de facturación y consolida una tendencia de crecimiento iniciada después del final de la pandemia. En concreto, la empresa registró unas ventas de 93,6 millones de euros en 2025, lo que supone un crecimiento del 22% respecto al ejercicio anterior, cuando obtuvo unos ingresos de 76 millones.
Este incremento de la facturación refleja la recuperación del sector de la automoción después de las dificultades de los años de la pandemia y la capacidad de la compañía para aprovechar el crecimiento de la demanda en los principales mercados donde opera. La compañía ha sabido adaptarse a las nuevas exigencias del sector, especialmente en lo que se refiere a la innovación y a la sostenibilidad, y ha reforzado su posición como uno de los proveedores de referencia para las grandes marcas automovilísticas.
Según recoge Expansión, de la facturación total, 61 millones de euros corresponden al mercado comunitario, que experimentó un avance espectacular de casi el 40%. Otros 30 millones proceden del mercado estatal, y dos millones, de países extracomunitarios. Esta distribución pone de manifiesto la importancia del mercado europeo para la compañía y el buen comportamiento de las ventas fuera de España. El crecimiento del mercado comunitario es especialmente relevante porque indica que Zanini ha sabido aprovechar las oportunidades que ofrece la integración europea y que su capacidad de producción y distribución le permite atender la demanda de los principales fabricantes de automóviles del continente. La compañía ha reforzado su presencia en países como Alemania, Francia e Italia, donde tiene clientes de primer nivel.
Beneficio y distribución de resultados
En este contexto, la compañía elevó un 31% el beneficio neto el pasado año, hasta 11,7 millones de euros, gracias a la distribución de resultados por parte de sus filiales. De esta cifra, la sociedad ha aplicado 8,7 millones a reservas voluntarias y tres millones al reparto de dividendos. Esta política de gestión de los resultados refleja la voluntad de la compañía de reforzar su estructura financiera y, a la vez, retribuir a los accionistas. El aumento del beneficio neto es el resultado de la buena marcha del negocio y de la contribución de las filiales internacionales, que han aportado resultados positivos y han permitido a la compañía consolidar su crecimiento. La distribución de resultados por parte de las filiales es un indicador de su rentabilidad y de su capacidad para generar valor para el grupo.
Zanini fabrica principalmente embellecedores para coches y otros elementos. Tiene dos plantas en Parets y una en Épila (Zaragoza). Fuera del Estado, la compañía tiene centros productivos en Estados Unidos, México, Brasil, China y la India. Esta red de plantas le permite atender los principales mercados automovilísticos mundiales y adaptarse a las necesidades de cada región.
La presencia de Zanini en diferentes países le proporciona una serie de ventajas competitivas, como la capacidad de producir cerca de sus clientes, la reducción de costes logísticos y el acceso a mano de obra cualificada en diferentes mercados. Esta estrategia de internacionalización ha sido clave para el crecimiento de la compañía en los últimos años y para su capacidad de competir en un sector cada vez más globalizado.