La editorial educativa Vicens Vives aplicará un expediente de regulación de empleo (ERE) para reducir su plantilla en un máximo de 122 personas y se plantea también el "posible cierre" de Gráficas Instar con el fin de garantizar la viabilidad de la empresa a largo plazo.

En un comunicado remitido a EFE, la editorial con sede en Barcelona no ha detallado este martes a cuántas personas afectarán ambas medidas, pero fuentes del sector han comentado que estos ajustes pueden afectar hasta a 143 personas, a un máximo de 122 en Vicens Vives y a otras 21 en esta otra empresa dedicada a la impresión.

Vicens Vives ha explicado que "lleva tiempo realizando esfuerzos para mejorar sus resultados, que van desde ajustes estructurales y de costes hasta iniciativas destinadas a generar nuevas fuentes de ingresos y crecimiento", pero que estas iniciativas, sumadas a la situación financiera de la empresa, "han resultado insuficientes para garantizar la viabilidad del negocio".

En abril, Sanoma, un grupo finlandés de educación y medios de comunicación, adquirió la histórica editorial Vicens Vives y se hizo cargo de sus 250 trabajadores. Para intentar revertir la situación, Vicens Vicens ha iniciado "una transformación de su modelo de negocio y de su estructura organizativa para garantizar su viabilidad a largo plazo en un mercado cambiante, manteniendo el desarrollo del proyecto educativo que la ha convertido en un referente del sector", explica la editorial.

Concentración en el negocio editorial educativo

En esta línea, Vicens Vives ha comunicado este martes a la plantilla su "intención de iniciar un expediente de regulación de empleo (ERE)" en Editorial Vicens Vives, aunque no detalla el número de afectados, y "el posible cierre de las operaciones de Gráficas Instar, con el objetivo de asegurar la continuidad de la actividad y concentrar los recursos en el negocio editorial principal".

La editorial asegura que se trata de una decisión "difícil" y que esa medida puede tener un "impacto significativo en el empleo", pero garantiza que llevará a cabo este proceso buscando medidas "que reduzcan ese impacto en la mayor medida posible".

"El mercado de la edición educativa es competitivo y dinámico, y exige a las editoriales adaptar de forma continua su forma de trabajar, sus operaciones y su oferta", comenta la editorial respecto al contexto del sector en el que opera. No es el primer ERE que tiene que aplicar Vicens Vives, que ya en 2023 tuvo que afrontar el despido del 10% de la plantilla.

Con este nuevo modelo operativo que busca "alinear" la organización con las necesidades del negocio, Vicens Vives replanteará sus líneas de negocio para "centrarse en los contenidos educativos", en los que cuenta con una presencia "más significativa", con el propósito de competir y crecer de forma sostenible en los próximos años.

Continuidad del proyecto educativo

Con todo, la editorial ha querido dejar claro que la identidad editorial y su "compromiso con el rigor, la cultura y las necesidades de docentes y estudiantes se mantendrán intactos", ya que aplicará un plan a largo plazo que asegurará la "continuidad del proyecto educativo".

Con sede en Barcelona, Vicens Vives cuenta con más de 60 años de trayectoria en la elaboración de materiales educativos para todas las etapas formativas. La empresa tiene una presencia destacada en educación secundaria, especialmente en las áreas de geografía e historia y lengua y literatura, además de un catálogo de literatura y materiales complementarios.