El matadero Patel, del Grupo Vall Companys, ubicado en L'Esquirol (Osona), ha presentado un ERTE por fuerza mayor a 450 personas a consecuencia de la crisis derivada de la peste porcina africana (PPA). El expediente ha sido aprobado por el Departament d'Empresa i Treball. La medida implica la suspensión de uno de los dos turnos que actualmente hay activos en la planta y afectará tanto a plantilla propia como a personal subcontratado. Patel asegura que se ha visto obligado a tomar esta medida para garantizar la viabilidad de la compañía y proteger los puestos de trabajo ante el bloqueo comercial internacional derivado de la PPA. Según fuentes de la compañía, después de casi un año asumiendo elevados costes fijos, operando en rentabilidades negativas y sin perspectivas de reapertura de los mercados de exportación clave, Patel se ha visto forzada a llevar a cabo este redimensionamiento temporal de la plantilla como única vía para garantizar la viabilidad de la compañía y proteger los puestos de trabajo a corto, medio y largo plazo.
A raíz de la PPA, detallan desde Patel, se produjo un bloqueo comercial internacional. El cierre prolongado de mercados estratégicos para la exportación ha provocado una elevada sobreoferta que ha degradado los precios de la carne, impactando de manera crítica en todos los operadores de la industria. Esta situación ha afectado al conjunto del sector, pero especialmente a los operadores que dependen en buena parte de las ventas al exterior, como es el caso de este matadero de Osona. La sobreoferta se ha traducido en una presión a la baja sobre los precios, lo que ha reducido los márgenes de las empresas que operan en este ámbito.
Fuentes de la compañía recogidas por la Agència Catalana de Notícies aseguran que la empresa mantiene una interlocución transparente y fluida con los representantes de los trabajadores. También dejan claro que tienen el compromiso de acompañar a la plantilla en este proceso y con la voluntad de recuperar la plena normalidad operativa tan pronto como la coyuntura sanitaria y los mercados lo permitan. Con estas palabras, la empresa quiere transmitir que la medida tiene un carácter temporal y que su intención es volver a la actividad habitual cuando las condiciones lo hagan posible, aunque no ha concretado plazos para esta recuperación.
Un contexto de crisis para la PPA
La peste porcina africana es una enfermedad que afecta a los cerdos y que, a pesar de no ser transmisible a los humanos, tiene consecuencias muy graves para el sector porcino porque obliga a cerrar los mercados de exportación a los países afectados. Esta circunstancia explica que el bloqueo comercial internacional haya sido el detonante de la situación que ahora afronta Patel, y que la compañía haya optado por un ERTE por fuerza mayor como medida para hacer frente a una situación que va más allá de su gestión interna.
El ERTE implica la suspensión de uno de los dos turnos activos en la planta. Este dato indica que la reducción de la actividad es significativa, pero no total, ya que el matadero sigue operando con el otro turno. La medida afecta tanto a plantilla propia como a personal subcontratado, lo que amplía el impacto sobre el conjunto de trabajadores que prestan servicios en la instalación. El hecho de que el expediente haya sido aprobado por el Departament d'Empresa i Treball confirma que la situación se ha ajustado a los requisitos que la normativa establece para los ERTE por fuerza mayor.
