Uber ha presentado una oferta pública de adquisición sobre la totalidad del capital de la firma alemana Delivery Hero, matriz de Glovo. La operación, valorada en aproximadamente 13.000 millones de euros, supone un movimiento estratégico de primer orden en el sector del reparto a domicilio. La compañía con sede en San Francisco, que ya controlaba previamente un 25% del capital de la firma germánica, ha puesto sobre la mesa una oferta de 41,5 euros por acción.

Esta cifra representa una prima del 127% sobre el precio medio de cotización de los últimos tres meses, un incremento sustancial que refleja tanto el interés acelerado de la multinacional estadounidense como su determinación por cerrar una adquisición que llevaba semanas gestándose en despachos y conversaciones oficiosas entre ambas direcciones.

El importe ofrecido supera con creces el valor al que se movía el título a finales de marzo, cuando rondaba los quince euros, y ha sido acogido con un visible apoyo por parte de los órganos de gobierno de la empresa alemana. Tanto el consejo de administración como el de supervisión de Delivery Hero han dado el visto bueno al ofrecimiento, subrayando en un comunicado interno que la propuesta redunda en el interés superior de la compañía y de sus grupos de interés.

La opa, sin embargo, no se materializará de manera inmediata ni sin el cumplimiento de una serie de requisitos imperativos para su validación definitiva. Uber ha condicionado el éxito de la operación a una aceptación mínima del 50% del capital social por parte de los accionistas de Delivery Hero, cifra que se ha calculado excluyendo la participación que la propia compañía norteamericana ya posee. Con el objetivo de blindar la operación desde el inicio, Uber ya ha conseguido el compromiso firme de venta por parte de uno de los principales inversores de la alemana, que atesora un 16,68% de las acciones. Este acuerdo previo, sumado a la participación actual del 25% y a una serie de instrumentos financieros convertibles que la multinacional tiene bajo su control, elevaría el peso de Uber hasta superar el umbral del 53% del capital, un porcentaje que garantiza prácticamente la viabilidad de la oferta una vez que se formalice el proceso.

La previsión de la compañía es que la operación finalice durante el segundo semestre del año 2027, una ventana temporal que permitirá desplegar todo el procedimiento reglamentario y las autorizaciones pertinentes por parte de las autoridades de competencia, uno de los principales focos de atención dada la dimensión y el impacto de la fusión en el mercado europeo. Una vez que la opa sea efectiva, Uber pasará a nombrar dos representantes en el consejo de administración de Delivery Hero, uno de los cuales ejercerá la presidencia del ente, a la vez que se ha comprometido a mantener dos sillas reservadas para consejeros independientes mientras la compañía alemana continúe cotizando en bolsa. Esta estructura de gobierno busca equilibrar la influencia del nuevo socio mayoritario con la necesaria autonomía operativa y de supervisión que exigen los mercados financieros.

Inyección de capital en Alemania

En el marco del anuncio, Uber ha querido transmitir un mensaje de continuidad y estabilidad para las operaciones de Delivery Hero en su país de origen. La compañía ha asegurado que la sede central de Berlín se mantendrá como centro neurálgico de sus actividades en la región y que la gestión diaria continuará recayendo en el consejo de administración actual, el cual conservará su autonomía en la toma de decisiones ejecutivas. Esta declaración de intenciones se complementa con un compromiso tangible de protección de la plantilla ubicada en la capital alemana, que quedará blindada durante un periodo mínimo de tres años desde la conclusión de la operación, una cláusula que busca desactivar los miedos a una reestructuración masiva o a una externalización de puestos de trabajo.

Además, Uber ha definido un plan de inversiones a largo plazo para el mercado alemán que asciende a 2.000 millones de euros hasta el año 2031, una cifra que supera las expectativas iniciales del entorno inversor y que se presenta como un gesto de confianza en el potencial de crecimiento del sector de la entrega en Alemania. Este paquete financiero, que se desplegará a lo largo de la próxima década, tiene como objetivo modernizar la infraestructura logística, mejorar la tecnología de las plataformas y expandir la cobertura de los servicios, a la vez que supone un contrapeso a las críticas que habitualmente reciben estas grandes corporaciones por su supuesta falta de arraigo territorial.