Cambios en La Farga Shopping Centre, la empresa que gestiona el centro comercial La Farga de l’Hospitalet de Llobregat, que desde abril del año pasado es copropiedad de José Luis López Fernández, el empresario andaluz conocido por ‘El Turronero’: su hijo José Luis ‘Pepe’ López Mariscal ha sido relevado como administrador solidario por Miguel Ángel Álvarez, el primer ejecutivo del área inmobiliaria del grupo empresarial del Turronero.

El popular empresario de Ubrique está dando más poderes a Miguel Ángel Álvarez en un momento en que ha centrado el foco inversor en las superficies comerciales. Esto no significa que haya arrinconado a su hijo Pepe, de 38 años, que continúa como administrador de Inversiones y Promociones G. L., la sociedad propietaria de La Farga Shopping Centre. Ha dejado de ser administrador de la empresa gestora, pero se mantiene en la propiedad. En estas dos sociedades hay otro administrador solidario, el valenciano Fernando Guillem Barber, que mediante Guillem Capital controla el 50% de La Farga y de otros centros comerciales donde ha entrado con El Turronero.

Como administradores solidarios de La Farga Shopping Centre aparecen ahora Fernando Guillem y Miguel Ángel Álvarez, según una anotación reciente del boletín del Registro Mercantil. Álvarez es el CEO de López Real Inversiones 21, a través de la cual El Turronero invierte en superficies comerciales, plataformas logísticas y negocios hoteleros. Anteriormente, Álvarez fue directivo de Uvesco, Plus Supermercados –propiedad de la multinacional alemana Tengelmann–, Alcampo y del área inmobiliaria de Eroski.

En su cuenta de Linkedin, Álvarez indica que, a través del grupo López Real Inversiones, gestionan más de 80 proyectos, entre los cuales hay centros comerciales en L'Hospitalet, Sevilla, Marbella... o el que están levantando con el Atlético de Madrid y otros socios en su ciudad deportiva.

La Farga Shopping Centre, gestora del centro comercial de l’Hospitalet, ingresó 5,22 millones de euros en 2024, un 15% más que en el ejercicio anterior, pero cerró con unas pérdidas de cerca de 300.000 euros cuando un año antes había ganado un millón de euros. Todavía no ha presentado las cuentas del ejercicio de 2025, la mayor parte del cual ya fue con el valenciano Guillem y El Turronero como copropietarios.

Cuando El Turronero firmó la compra de La Farga, Álvarez recordó que es un activo que históricamente ha funcionado –abierto en 1996– con muchos de sus operadores iniciales y que, después de la reforma de sus instalaciones –en 2022– “se ha elevado con un fuerte incremento de ventas”, según informaron entonces mediante un comunicado. Dentro de sus instalaciones, de 18.000 metros cuadrados, s encuentran marcas como Caprabo, Cinesa, Lefties, Basic Fit, Mango, Deichmann, Druni o Burger King.

El Turronero es conocido por sus fiestas con famosos, motivo por el que aparece a menudo en las revistas del corazón, si bien despliega una creciente actividad empresarial. No solo participa en promociones inmobiliarias –muchas enfocadas al negocio comercial–, sino que también posee intereses en seguros (Seguros López Mariscal), moda, fabricación de mascarillas, centros sanitarios, producción de energía eléctrica, vídeo, comercialización de combustibles, restauración, panificación (Domi Vélez y Masa Madre) o marroquinería.