La plantilla de la fábrica de Alstom en Santa Perpètua de Mogoda ha reanudado las movilizaciones para presionar a la dirección de la empresa en la negociación del convenio colectivo. Este miércoles, los trabajadores han protagonizado una marcha lenta hasta el Ayuntamiento de Mollet del Vallès, donde se han de reunir con la alcaldesa, Mireia Dionisio, para trasladarle sus reivindicaciones. La protesta forma parte de un calendario de ocho jornadas de huelga, de las cuales esta es la tercera, y que comportan paros de seis horas diarias. Los trabajadores han advertido que las movilizaciones continuarán si no hay avances en la negociación.
El secretario general de CCOO en la planta, Mario Pariente, ha explicado que la empresa ha presentado una oferta que consideran insuficiente para llegar a un acuerdo. La plantilla ha elaborado una lista de 31 puntos, entre los que figuran un incremento salarial del 3% en tres años, un plus para los turnos de tarde del 0,75%, una paga extra adicional y la reducción de la jornada laboral a 32 horas. Estas condiciones, según los trabajadores, ya se aplicaron entre 2014 y 2016, y ahora reclaman que se recuperen. El sindicato ha insistido en que la empresa tiene una carga de trabajo suficiente para justificar estas mejoras.
La empresa alega pérdidas a pesar de la carga de trabajo
Según ha denunciado el sindicato, Alstom justifica su negativa a mejorar las condiciones laborales en una supuesta bajada de beneficios derivada del encarecimiento de precios y servicios. Los trabajadores, sin embargo, cuestionan este argumento y señalan que la planta tiene una carga de trabajo importante, con encargos como la entrega de 16 unidades a Renfe. El secretario general de CCOO ha afirmado que "la empresa va bien" y que la dirección utiliza la excusa de las pérdidas para justificar una oferta insuficiente. La plantilla considera que la dirección de Alstom está llevando a cabo una mala organización que está afectando a los resultados de la planta. Los trabajadores reclaman que la negociación del convenio se base en datos reales y no en justificaciones que consideran poco fundamentadas. El sindicato ha advertido que la oferta actual de la empresa está muy alejada de las demandas de los trabajadores, que hace cuatro años que no tienen un convenio actualizado. La plantilla ha recordado que el anterior convenio expiró hace cuatro años, y que desde entonces las condiciones laborales no se han actualizado.
La huelga de este miércoles, que consiste en un paro de seis horas, forma parte de un calendario de movilizaciones que se prolongarán durante las próximas semanas. La próxima semana, los trabajadores tienen previstas nuevas paradas los días martes, miércoles y jueves. Las movilizaciones, que afectan a los 1.100 trabajadores de la planta, tienen como objetivo presionar a la dirección de la empresa para que presente una oferta más ajustada a las demandas de la plantilla. La reunión con la alcaldesa de Mollet del Vallès debe servir para dar visibilidad al conflicto y para pedir el apoyo de las administraciones locales. Los trabajadores han trasladado a la representante municipal su preocupación por la falta de acuerdo y han solicitado su mediación para desbloquear la situación. La plantilla ha advertido que las movilizaciones continuarán si la dirección de la empresa no modifica su posición. La negociación del convenio colectivo continúa abierta, pero las posiciones entre ambas partes continúan siendo lejanas.
Las próximas semanas serán clave para determinar si la dirección de Alstom cede a las demandas de los trabajadores o si el conflicto se intensifica. La plantilla ha dejado claro que no aceptará una oferta que considere insuficiente y que continuará con las movilizaciones hasta conseguir un acuerdo que considere justo. La decisión final dependerá de la voluntad de la empresa de negociar de manera real y de presentar una oferta que responda a las demandas de los trabajadores. Los 1.100 trabajadores de la planta de Santa Perpètua seguirán atentos a la evolución de la negociación, que se prevé que se alargue en las próximas semanas.
Los paros de seis horas continuarán afectando a la producción de la planta, lo que podría tener un impacto en los plazos de entrega de los encargos pendientes. La dirección de Alstom debe decidir si quiere llegar a un acuerdo o si prefiere enfrentarse a una escalada del conflicto laboral. La empresa todavía no ha hecho una nueva oferta, mientras que el sindicato ha anunciado que continuará con las movilizaciones hasta obtener una respuesta satisfactoria. El conflicto en la planta de Santa Perpètua refleja las tensiones existentes en el sector industrial, donde las empresas y los trabajadores negocian en un contexto de cambios económicos. La decisión final dependerá de la capacidad de ambas partes para llegar a un acuerdo, pero por ahora las posiciones continúan siendo lejanas.