La compañía de autoconsumo fotovoltaico Profithol (SolarProfit) ha presentado nuevos planes de reestructuración individuales para sus filiales operativas, con quitas de hasta el 80% para los acreedores ordinarios. El objetivo es adaptar la estructura financiera de sus principales sociedades a la situación actual del mercado y a su capacidad real de generación de ingresos y caja del grupo. La matriz del grupo también ha advertido que los trabajos de auditoría del ejercicio 2025 no han finalizado por la "complejidad adicional" por la situación del grupo y la revocación judicial.

Los planes presentados están orientados a evitar escenarios concursales liquidativos y a preservar, en la medida de lo posible, el valor de continuidad de las sociedades operativas afectadas. Así, la reestructuración afecta a las filiales Solar Profit Energy Services (SPES) y Solar Profit Sales (SALES), en el marco del proceso para adaptar su estructura financiera después de "la abrupta y continuada caída" del mercado de autoconsumo fotovoltaico residencial desde 2022. La propuesta, comunicada este martes al BME Growth y aprobada el pasado 2 de junio, se ha estructurado después de que la justicia revocara a principios de año su anterior plan de reestructuración global para el grupo.

Ahora, a diferencia del plan de reestructuración conjunto anterior del grupo, los nuevos planes presentados tienen carácter individual, afectando cada uno exclusivamente a la sociedad deudora correspondiente. En el caso de Solar Profit Energy Services, la compañía dedicada a la instalación de los parques de SolarProfit, el plan contempla una quita estimada del 80% para el pasivo ordinario al finalizar el plan, la aplicación de mecanismos de barrido de caja hasta el ejercicio 2030 y el reconocimiento de la "deuda sostenible" vinculada a la generación de ebitda a partir de 2031. El crédito subordinado sufrirá una quita total del 100%.

Por otro lado, el plan diseñado para la firma comercial y de ventas Solar Profit Sales no incluye quitas para los acreedores de rango ordinario, y la medida principal consiste en una reprogramación de los pagos con espera hasta el 31 de diciembre de 2030, manteniendo el valor presente mediante el devengo de intereses y posterior amortización durante un periodo de diez años. Al igual que para la otra filial, los créditos subordinados tendrán una quita del 100%.

Reestructuración global

Asimismo, la sociedad matriz trabaja actualmente en el último de los planes de reestructuración pendientes, correspondiente a Profit Energy, con el mismo objetivo perseguido para el resto de sociedades del grupo: adecuar su estructura financiera a su situación actual y equilibrar su balance, de forma que pueda continuar desarrollando su actividad con normalidad.

Los planes de reestructuración se basan en "la continuidad de un modelo de negocio más reducido, menos intensivo en estructura y más adaptado a la situación actual del mercado, tras las medidas operativas ya ejecutadas por el grupo desde 2023, incluyendo la reducción significativa de plantilla, la externalización de determinadas actividades, la reducción de costes fijos y la adaptación del modelo comercial y operativo", señala la compañía al BME Growth.

Rechazo judicial

A finales de 2024, un juzgado mercantil había aprobado el plan global que contemplaba quitas de entre el 86% y el 100%, ahora anulado, y que se gestó después de un severo ajuste operativo que incluyó despidos que afectaron al 90% de su plantilla (unos 360 trabajadores) ante la caída de su negocio de instalación de placas solares. En su defensa, SolarProfit argumenta que el grupo dimensionó su estructura, costes, inversión y endeudamiento durante el ciclo de fuerte crecimiento del autoconsumo residencial, especialmente en 2021 y 2022, con la expectativa de que dicho mercado mantuviera volúmenes de actividad significativamente superiores a los actuales.

Sin embargo, desde 2023, "el mercado residencial sufrió una contracción muy relevante que, según referencias publicadas por representantes sectoriales, se sitúa en una caída acumulada aproximada del 80% respecto de los niveles máximos alcanzados en 2022". "Esta caída del mercado tuvo un impacto especialmente relevante sobre las sociedades operativas del grupo, que habían sido dimensionadas para soportar un volumen de actividad muy superior", consta en su escrito.