La compañía automovilística Seat, que incluye las marcas Seat y Cupra, cerró los nueve primeros meses del año con un descenso del beneficio operativo del 62,5 %, al pasar de los 16 millones registrados en ese mismo período de 2025 hasta los 6 millones actuales. Así consta en las cuentas hasta septiembre que ha difundido este jueves el grupo Volkswagen.
En cuanto a la facturación de Seat y Cupra, alcanzó hasta septiembre los 11.109 millones de euros, lo que supone un 1,17% menos que en el mismo período de 2025.
"En un entorno de mercado más competitivo, el aumento de los gastos en incentivos comerciales y los efectos del volumen tuvieron un impacto negativo respecto al mismo periodo del año anterior. A ello se sumaron los efectos desfavorables de la composición de las ventas, impulsados en parte por el mayor peso de los vehículos eléctricos", asegura VW en sus cuentas.
"Las mejoras en los costes de producto y los costes fijos, así como la exención de los aranceles adicionales de la UE para el Cupra Tavascan fabricado en China, vigente desde febrero, tuvieron un efecto positivo, aunque no lograron compensar por completo los impactos negativos", añade el grupo. Hace algunas semanas, el grupo Volkswagen ya dio a conocer los datos de ventas hasta septiembre.
Las marcas Seat y Cupra vendieron un total de 433.400 vehículos de enero a septiembre, lo que supone un 1,4 % menos que en el mismo período de 2025, cuando alcanzaron las 439.500 unidades.
Con todo, las cuentas de VW reflejan una cifra mayor - 468.000 vehículos vendidos hasta septiembre, un 2,7 % menos-, porque incluyen el Audi A1, que se fabricó en Martorell (Barcelona) hasta abril, y el Volkswagen ID Polo.
El resultado hasta septiembre contrasta con el del primer semestre del año, ya que hasta junio Seat sumaba un beneficio operativo de 122 millones.
El grupo Volkswagen se encuentra inmerso en un fuerte ajuste de costes para recuperar rentabilidad, y en esta línea este mes un medio alemán aseguró que el grupo estudiaba una congelación salarial hasta 2030 en toda la corporación, incluida Seat.
UGT y CC. OO. denunciaron este octubre que el Grupo Volkswagen tiene la intención de aplicar "el peor recorte de derechos laborales" de la historia de Seat, barajando medidas como congelación salarial hasta el 2030, incremento por productividad, flexibilización de la jornada laboral o un recorte de plantilla. Para estos sindicatos, la apuesta para ser competitivos en vehículos y garantizar el futuro de Seat pasa por alianzas con fabricantes que permitan desarrollar plataformas más económicas y tecnológicamente más avanzadas, como ya están realizando otras marcas como Stellantis con Leapmotor, o Ford con Geely entre otras muchas. Sin embargo, lamentaron que el Grupo Volkswagen "parece carecer de estrategia" para mejorar la competitividad en el campo del vehículo eléctrico.
