Volkswagen ha cerrado los seis primeros meses del año con un recorte de las ventas del 6,3% en comparación con el mismo periodo de 2025, con 4,1 millones de unidades comercializadas en todo el mundo. El retroceso más acusado se ha producido en China, donde las ventas han caído un 25,9%, mientras que en el resto de Asia-Pacífico la bajada ha sido del 7,5%, en Oriente Medio y África del 3,6% y en Norteamérica del 3,1%. En el lado opuesto, el grupo ha registrado crecimientos en Sudamérica (+8,3%), en el este de Europa (+7,2%) y en Europa occidental (+2,9%).
Este último territorio se mantiene como el principal mercado del grupo, con 1,75 millones de unidades vendidas en el primer semestre. China, con 973.000 unidades, y Norteamérica, con 447.500, completan el podio de los mercados más importantes para el fabricante alemán. A pesar de las caídas generales, el miembro del comité ejecutivo de ventas de Volkswagen, Marco Schubert, ha destacado que el grupo ha aumentado las entregas un 2% fuera de China y que ha ganado cuota de mercado, especialmente en Sudamérica y en Europa.
Seat ha registrado un comportamiento desigual. La compañía ha vendido 299.700 coches entre enero y junio, un 1% menos que en el mismo periodo del año anterior, pero ha incrementado las ventas de sus modelos eléctricos un 7,2%, con 40.300 unidades entregadas. Este buen resultado contrasta con la tendencia general del grupo, que ha visto caer las ventas de vehículos eléctricos un 5,8% en el conjunto del primer semestre, con 438.500 unidades. El grupo ha recibido más de 54.000 pedidos de sus modelos eléctricos urbanos de VW, Škoda y Cupra, una cifra que ha superado las previsiones iniciales.
Schubert ha señalado que el elevado número de pedidos de vehículos eléctricos de entrada de gama refleja el interés de los consumidores por esta tecnología, a pesar de las dificultades generales del sector. El directivo ha destacado que solo tres de los cuatro modelos previstos están actualmente disponibles, lo que indica que la demanda podría ser aún superior cuando toda la gama esté operativa. Este dato supone un alivio para el grupo, que ha visto cómo las ventas de coches eléctricos caían en los primeros meses del año.
El plan estratégico para reducir la capacidad productiva
Volkswagen presentó este jueves un nuevo plan estratégico que prevé recortar hasta un 50% de la gama de modelos y simplificar un 75% de las configuraciones y opciones disponibles. El objetivo de la medida es reforzar la competitividad del grupo en un contexto marcado por el aumento de los costes, las tensiones geopolíticas y la competencia creciente de los fabricantes chinos. El plan también prevé ajustar la capacidad productiva a 9 millones de vehículos anuales, frente a los 10 millones actuales.
Volkswagen no ha detallado cómo afectarán estos cambios a cada una de sus plantas, pero la reestructuración implica una reducción significativa de la producción. La compañía busca adaptarse a un mercado que ha entrado en una fase de contracción, especialmente en China, donde los fabricantes locales están ganando cuota de mercado con modelos más competitivos. El plan estratégico, que se ha presentado sin concretar el impacto por fábrica, es un paso más en el ajuste que el grupo alemán está llevando a cabo para mantener su rentabilidad en un entorno cada vez más adverso. El grupo confía en que estas medidas permitirán reducir costes y mejorar la eficiencia operativa.
