Desde su cierre definitivo hace más de un año, la planta industrial de Iberboard Mill en Alcover (Alt Camp) ha estado inactiva. No obstante, el terreno y las instalaciones están a punto de protagonizar una transformación radical. Scranton Enterprises, el holding de inversión con sede en los Países Bajos vinculado a Grifols y que ostenta la mayoría accionarial de la antigua papelera, ha iniciado los trámites para reconvertir el complejo en una infraestructura digital de nueva generación. Mientras se concluye el proceso de liquidación de los activos productivos del concurso de acreedores, el grupo ya proyecta el futuro de la ubicación bajo la marca Iberdata, con la vocación de erigirse en un centro de datos de alta capacidad. El proceso de transformación se articula en dos fases clave, según la planificación expuesta.
La primera, actualmente en curso, se centra en asegurar el suministro energético necesario, un factor crítico para este tipo de instalaciones. Por ello, se han establecido contactos con compañías del sector eléctrico para garantizar una capacidad inicial superior a los 20 megavatios. Esta cifra no es arbitraria, sino que representa el umbral mínimo para que el Govern considere el proyecto de interés estratégico, una condición que otorga beneficios en la agilización de trámites administrativos.
Según informa El Economista, la segunda fase, condicionada al éxito de la primera, consistirá en la búsqueda de un socio tecnológico especializado. El objetivo es encontrar una empresa con experiencia en el diseño, la construcción y la explotación de data centers para desarrollar conjuntamente el proyecto. Las previsiones estiman que esta alianza podría cerrarse en el plazo de un año, aunque la materialización física de las obras y la puesta en marcha de las salas de servidores se alargarían, probablemente, entre dos y tres años adicionales.
Barcelona y su entorno, zonas emergentes
Esta iniciativa sitúa Scranton dentro de una corriente inversora creciente en Catalunya. El territorio, y especialmente el área de Barcelona, se ha consolidado como una zona emergente para esta infraestructura digital, con presencia de grandes operadores internacionales. La concentración en la demarcación de Barcelona acapara aproximadamente el 12% de la capacidad total estatal. La decisión de la Generalitat de calificar el sector como prioritario y facilitar su implantación ha sido un factor determinante para atraer estas inversiones, a pesar del debate sobre su intenso consumo eléctrico y su relativa moderación en la creación de puestos de trabajo directos.
La futura instalación Iberdata supone, en definitiva, el punto final para la industria papelera en Alcover. El cierre de Iberboard Mill se inscribe en un contexto de dificultades estructurales del sector, agravadas por la crisis de precios de la energía y las materias primas del período 2022-2023. Este panorama provocó también el cierre de otras plantas, como la de RDM Group en Castellbisbal. Aunque en el año 2024, los datos estatales reflejaron una cierta recuperación, con crecimientos en la producción de papel y cartón impulsados, la tendencia a la reconversión de antiguos espacios industriales hacia usos logísticos o tecnológicos parece consolidada.
La transformación proyectada representa, por tanto, un caso paradigmático de transición económica: el paso de una industria manufacturera, intensiva en mano de obra y recursos materiales, hacia otra de carácter digital, intensiva en capital y energía, y vinculada a las necesidades de la sociedad de la información. El desarrollo de Iberdata será un indicador de la viabilidad y el ritmo de esta transición en zonas industriales tradicionales más allá de los grandes núcleos urbanos.
