El Santander vuelve a apostar por las prejubilaciones para rejuvenecer su plantilla en España. Desde el ERE de 2021, la cifra sube cada año y en 2025 hubo un récord histórico de salidas de trabajadores por esta vía. En concreto, 1.238 empleados optaron por dejar el mercado laboral con las condiciones que les ofreció el banco para jubilarse de manera anticipada, un 50% más que el año anterior y un 146% más que hace dos.
En total, el Santander ha prejubilado ya a más de 3.000 empleados entre los años 2022 y 2025, después del último ERE, un periodo de tiempo en el que ha gastado 944 millones de euros. Solo en 2025, el año que más salidas se han registrado, el banco que dirige Ignacio Juliá ha destinado cerca de 400 millones de euros a los planes de prejubilación y bajas incentivadas.
La partida también ha ido aumentando cada año, acompañando al número de salidas. En 2022, el Santander destinó 92 millones de euros para cubrir los compromisos con 446 empleados acogidos a planes de prejubilación y bajas incentivadas. En 2023, Santander España gastó 160 millones en cubrir las salidas de 502 empleados acogidos a estos planes.
Ya en 2024, las dotaciones ascendieron a 303 millones de euros y salieron 826 empleados mediante jubilaciones anticipadas. Y en 2025, el banco gastó 389 millones de euros para cubrir la salida de 1.238 empleados, su récord.
El banco destina más recursos a las jubilaciones anticipadas que al ERE
El Santander negoció con los sindicatos a finales del 2020 un ERE para más de 3.500 personas que ejecutó a lo largo del 2021 con bajas incentivadas y jubilaciones anticipadas, y en el que gastó algo más de 800 millones. Por tanto, el banco ya ha destinado más recursos a las jubilaciones anticipadas que ha realizado después del ERE que al propio Expediente de Regulación de Empleo.
En este tiempo, la entidad se ha negado a negociar un plan de salidas voluntarias con la representación laboral, pese a que lo ha demandado cada año. En su lugar ha optado por las prejubilaciones partiendo de las condiciones económicas que se negociaron en el ERE, pero negociando a título individual con cada empleado.
Para este 2026, el banco cántabro mantendrá estos planes. El Santander ya ha confirmado a los sindicatos que seguirá realizando prejubilaciones aunque no ha detallado cuántas. Al tiempo, seguirá cerrando oficinas, algunas para integrarlas en otras más grandes y otras para su cierre definitivo. De hecho, en lo que va de año ya ha bajado la persiana a una treintena.
El Santander, que defiende ser un banco digital con sucursales, cerró en el año 2025 el 10,8% de sus oficinas en España hasta un total de 1.630 sucursales. Desde el 2020, cuando tenía una red de 2.939 oficinas, ha clausurado 1.309. El año de ERE fue el que más cierres realizó, cerca un millar. Y desde entonces, realiza unos 150 de media al año.
En paralelo, se ha ido reduciendo su plantilla en España y la edad media de sus trabajadores. De hecho, el BBVA tiene ya una plantilla más amplia que el Santander, que al ser el segundo banco más grande tras CaixaBank, siempre le había superado. El cántabro tiene unos 20.500 empleados y el vasco un total de 29.479 trabajadores, según datos recopilados por ON ECONOMIA.
