El Santander aparca las grandes operaciones corporativas durante los próximos dos años para concentrarse en integrar Webster y TSB, las dos grandes adquisiciones realizadas este año. Así lo ha asegurado el consejero delegado del grupo, Héctor Grisi, durante la presentación de resultados del banco, donde ha subrayado que ambas operaciones presentan una complejidad que exige dedicarles toda la atención antes de plantearse nuevos movimientos.
"Hicimos dos operaciones importantes este año y debemos dedicar ahora toda la atención a ejecutar estas integraciones. Tienen su complejidad y debemos estar muy atentos a lo que estamos haciendo y, hasta que no terminemos, no haremos más en un par de años" ha afirmado al ser preguntado por la estrategia de fusiones y adquisiciones (M&A).
El número dos del Santander ha explicado, que no realizar grandes operaciones no supone renunciar al crecimiento. "Queremos crecer en todos los mercados", ha insistido. Además, no descarta realizar pequeñas operaciones si tienen valor, como la que realizó a principios de 2026 en Chile, en el sector seguros.
Por otra parte, el CEO ha confirmado que el Santander mantiene sus planes en Brasil, donde anunciaron el pasado mes de julio la intención de lanzar una oferta de canje para adquirir cerca del 10% del capital de Banco Santander Brasil que todavía no controla, en una operación valorada en un máximo de 1.908 millones de euros. Pese al resultado electoral y el posterior batacazo en Bolsa, Grisi ha asegurado que "la oferta sigue adelante y sin ningún cambio".
Los neobancos ganan terreno y el Santander se prepara
La competencia de los neobancos es otro de los frentes estratégicos para el Santander, especialmente en Brasil y México, y concretamente en banca de particulares. El CEO ha reconocido que estos competidores han tenido un "desarrollo agresivo" en ambos mercados, aunque ha defendido que todavía no cuentan con una oferta de productos tan amplia como la de la banca tradicional.
Frente a esta presión competitiva, el Santander está buscando en todos los mercados reforzar su posición como banco principal del cliente y acelerar los cambios tecnológicos internos para ofrecer soluciones más competitivas y personalizadas. El ejecutivo ha señalado que la combinación de una oferta integral de productos y la transformación de los sistemas internos permitirá al grupo competir en mejores condiciones.
Descarta una crisis de deuda en Francia
Por otro lado, el CEO ha restado importancia a la posibilidad de que Francia entre en una crisis de deuda y a sus potenciales consecuencias para el sector financiero europeo. "No nos preocupa para nada", ha asegurado.
El director financiero, José García Cantera, ha explicado que la situación actual es muy diferente a la de la crisis financiera de 2008-2010, cuando se produjo una estrecha vinculación entre el riesgo soberano y el riesgo bancario. Desde entonces, ha defendido, ambos riesgos se han separado, mientras que el sector financiero europeo está más capitalizado y sometido a una supervisión más estricta.
Además, ha destacado que Europa dispone de mecanismos para hacer frente a posibles problemas sistémicos y ha expresado su confianza en la capacidad de Francia para abordar sus retos fiscales.