Los constantes recortes de Ryanair pasan factura a la aerolínea, que en los primeros cuatro meses del año ha perdido, por primera vez, pasajeros en Barcelona y en el conjunto de los aeropuertos españoles. La pérdida se debe a la reducción de operaciones tras su enfrentamiento con Aena por la subida de tarifas. Por el contrario, Vueling aprovecha el repliegue para reforzar su posición en el mercado.
En el aeropuerto de El Prat, Ryanair operó en el primer cuatrimestre alrededor de 16.500 vuelos con origen o salida desde Barcelona, por debajo de los más de 17.000 registrados en el mismo periodo del año anterior. Esta reducción de actividad se traduce en una caída de unos 100.000 pasajeros respecto al año anterior, hasta los 2,78 millones.
La caída no es exclusiva del aeropuerto barcelonés. Según los datos recogidos por ON Economía, Ryanair realizó 114.165 operaciones en toda España entre enero y abril frente a los 116.875 del año anterior, mientras que el número total de pasajeros se reduce en más de 300.000, hasta los 18,96 millones. Las estadísticas de tráfico de Aena dejan ver ya los primeros efectos de los recortes de capacidad anunciados por la low cost tras su conflicto con el gestor aeroportuario, que incluye la reducción de rutas, asientos y bases operativas en distintos puntos del país.
Todas las compañías aéreas están en contra de las subidas tarifarias anunciadas por Aena, pero Ryanair es la que ha ido más lejos. El primer gran recorte fue durante la temporada de verano del año pasado, cuando eliminó 12 rutas y 800.000 asientos de su programación para los meses de abril a septiembre, dejando incluso de volar a aeropuertos como el de Jerez (Cádiz) o Valladolid. También eliminó un avión con base en Santiago y redujo la oferta drásticamente en el propio Santiago, Vigo, Zaragoza, Asturias y Santander.
Después, la irlandesa redujo un millón de asientos durante la temporada de invierno, entre octubre del 2025 y marzo del 2026. Y precisamente es este descenso tan acusado que se nota ya las estadísticas de este año. No obstante, Ryanair también ha hecho ajustes en su programación de verano del 2026, en la que ha eliminado 1,2 millones de plazas, el 10% del total. Este último recorte afecta principalmente a los aeropuertos regionales y destinos insulares, incluyendo el cierre de operaciones en Asturias y reducciones en Santiago, Zaragoza, Santander y Tenerife Norte.
También ha metido la tijera en Catalunya, ofreciendo en los meses de marzo a octubre un 11% menos de asientos en los vuelos a Girona respecto al año pasado y limitando la oferta en Reus. No obstante, Ryanair sí que ha decidido crecer ligeramente en Barcelona durante estos meses, ofreciendo un 2% más de plazas que el año pasado.
Vueling aprovecha la espantada de Ryanair y crece
Las cifras de caída registradas por Ryanair en el comienzo de este 2026 podrían intensificarse porque la aerolínea ya ha advertido que continuará reduciendo su oferta en España si Aena mantiene la política de subida de tasas. En paralelo, Vueling continúa ganando cuota de mercado tanto en Barcelona como en el conjunto de España.
En el aeropuerto barcelonés, la aerolínea operó más de 42.200 vuelos entre enero y abril, ligeramente por encima de los 42.000 del año anterior, mientras que el número de pasajeros crece en casi 300.000, hasta los 6,92 millones. En el conjunto del país, la compañía también mejora sus cifras, pasando de 14,13 millones a 14,86 millones de viajeros, unos 730.000 más.
De este modo, Vueling refuerza su liderazgo en Barcelona y amplía su distancia frente a Ryanair, en un contexto de reordenación del mercado aéreo español marcado por la tensión entre las aerolíneas y Aena y por el reajuste de capacidad de las principales compañías low cost. En Barcelona, Wizz Air y Volotea también registran un importante crecimiento en los primeros meses del año.
