Iberdrola considera que España debe revisar el calendario de cierre de las centrales nucleares y acelerar con urgencia las inversiones en redes eléctricas si quiere garantizar la seguridad del suministro, mantener la competitividad industrial y aprovechar el proceso de electrificación que vive Europa.
Así lo ha expresado este martes el consejero delegado de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, durante su intervención en los cursos de la Apie que se celebran en Santander, donde ha advertido que "en un mundo tan cambiante, tomar decisiones irreversibles" como el cierre definitivo de la central de Almaraz (Cáceres), previsto para el año que viene, "puede ser carísimo". En ejecutivo, además, ha insistido en que "no es normal" cerrar nucleares "con la inseguridad que hay en España".
Ruiz-Tagle ha recordado que los últimos acontecimientos geopolíticos han cambiado por completo el escenario energético sobre el que se diseñó la transición hace apenas unos años. "La pandemia fue la primera gran alarma del mundo globalizado y, después, la guerra de Ucrania nos hizo incorporar un nuevo concepto: la seguridad de suministro", señaló. En su opinión, el reciente conflicto entre Irán e Israel vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad de los países dependientes de los combustibles fósiles y refuerza el papel de las energías renovables como garantía de autonomía energética.
En este sentido, el CEO ha defendido la necesidad de que Moncloa revise el calendario de cierre de las centrales nucleares, especialmente el de Almaraz, cuya clausura está prevista a partir de 2027.
Ruiz-Tagle ha incido en que el contexto internacional ha cambiado radicalmente desde que se firmó el protocolo de cierre en 2019. "Entonces había un equilibrio geopolítico completamente distinto. Después llegaron la pandemia, el bloqueo del canal de Suez, la guerra de Ucrania y ahora la crisis en Oriente Medio".
En este escenario, sostiene que España "no se puede dar el lujo de cerrar las nucleares" mientras el almacenamiento energético continúa siendo insuficiente para garantizar el suministro en los periodos sin viento ni sol. Según explicó, el sistema necesitaría alrededor de 20.000 MW de almacenamiento en 2030 y actualmente apenas dispone de unos 6.000 MW.
Por ello, defendió revisar la planificación energética antes de adoptar decisiones "irreversibles", ya que podrían resultar muy costosas en un entorno de elevada incertidumbre.
Expedientes de la CNMC
Respecto a los expedientes sancionadores abiertos por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Ruiz-Tagle ha asegurado que se han desvinculado del apagón eléctrico.
El CEO ha destacado que los procedimientos hacen referencia al control de tensión en determinadas instalaciones y que la propia documentación del regulador señala únicamente la existencia de indicios, sin relacionarlos con el incidente.
Iberdrola ya ha presentado sus alegaciones y reclama conocer con precisión qué instalaciones y qué periodos son objeto de análisis.
