El presidente ejecutivo de Naturgy, Francisco Reynés, se ha mostrado este miércoles muy satisfecho durante la rueda de prensa posterior a los resultados de la compañía. Y no solo por los beneficios récord de 2.000 millones de euros que ha notificado a la Comisión Nacional de los Mercados de Valores (CNMV), sino también por la renovación anticipada hasta 2030 de su cargo que ha decidido el consejo de administración, un año antes de lo necesario.
"Me siento en casa", ha dicho Reynés, que ha expresado su orgullo por haber conseguido en los últimos ocho años convertir la empresa "en un negocio más aburrido, más previsible" y ha reiterado su "máxima vinculación con la compañía". También ha dicho que se siente todavía más reforzado porque la decisión se ha tomado por unanimidad.
"Yo nunca me he sentido desvinculado de Naturgy", ha aclarado ante la pregunta de si podía haber cierta incompatibilidad con su vicepresidencia no ejecutiva de Criteria, confirmada en mayo del año pasado.
"Yo no cobro de ningún sitio más que de Naturgy", ha espetado como respuesta a posible incompatibilidad con Criteria, que requiere "otra dedicación". "Hay pocos consejos de administración al año y después puedo dedicar parte del fin de semana, aparte de leer libros y de hacer deporte", ha explicado.
"Tengo el honor y la presión de presidir una compañía de más de 180 años de historia y no queremos ser el último episodio de esta historia, sino un episodio más", ha dicho Reynés, que ha apuntado que esperan un 2026 "de retos" con la tensión geopolítica que afecta "probablemente más" a los mercados energéticos.
Reforzar los ciclos combinados para garantizar la seguridad de suministro, proseguir la descarbonización a pesar de los obstáculos y apuntalar las importaciones de GNL para cuando deje de llegar de Rusia son algunos de los importantes momentos que afronta la compañía.
La renovación de Reynés ha coincidido con la remodelación del consejo de administración, que ha dado entrada a un tercer consejero de IFM que ocupará el puesto de uno de los representantes de Blackrock-GIP, que dimitirá. El consejero de IFM es Lars Bespolka, director ejecutivo de IFM desde 2008 y con una larga carrera en banca e inversión. El asiento vacío que aún queda, han dicho los directivos de Naturgy, no tienen ninguna obligación de ocuparlo, ya que "Criteria decidió no ejercerlo".
Reynés ha aclarido que los cambios en el consejo se han hecho para "reconocer" la participación de IFM, que ahora es el segundo máximo accionista con un 15% de la propiedad de Naturgy. Y se ha ahorrado especular con posibles cambios de accionariado porque "en una empresa cotizada, los accionistas deciden entrar o salir y los directivos no tenemos que saber nada". De hecho, ha celebrado que la empresa "vuelva a ser una cotizada real" después de la auto-opa que sirvió para poner más capital a los mercados.
Los mercados no han respondido positivamente a los cambios y resultados récords de Naturgy y la empresa ha caído un 3% en bolsa, después de un año bastante plano a pesar del fuerte crecimiento del Ibex-35. Steven Fernández, jefe general de mercados financieros, ha dicho en la rueda de prensa que el contagio del buen momento de la compañía a los mercados "es cuestión de tiempo". "Después de la autocartera, se restableció el free float con descuento. Si miramos las valoraciones de analistas, somos la utility de Europa con más upside (potencial de crecimiento) de Europa y la más rentable", ha sentenciado. Reynés ha dicho que "los mercados descuentan cosas más allá de los resultados empresariales". "Si supiera por qué la acción baja, sería un genio, y no lo soy", ha bromeado.