Repsol prevé desarrollar proyectos en España por valor de 11.500 millones de euros entre 2026 y 2030, en una apuesta por reforzar su capacidad industrial, garantizar el abastecimiento energético y avanzar en la producción de combustibles y otros productos con menor huella de carbono. El 60% de esta inversión, unos 7.000 millones de euros, se concentrará en los entornos de sus grandes centros industriales.
Entre las principales iniciativas previstas figuran nuevas plantas de producción de hidrógeno renovable y una tercera instalación de combustibles de origen 100% renovable, que se sumará a las ya operativas de Cartagena y Puertollano. La compañía ha destinado aproximadamente 400 millones de euros a estas dos instalaciones y prevé ampliar su capacidad productiva con nuevos proyectos, según ha informado este jueves en la presentación de sus resultados trimestrales.
Repsol disparó sus ganancias netas a 5.006 millones de euros entre enero y septiembre, frente a los 1.177 millones del mismo periodo del año anterior. La cifra incluye un efecto patrimonial positivo de 943 millones derivado de la revalorización de las existencias por el encarecimiento del crudo. Y, además, aceleró la retribución a sus accionistas.
El resultado neto ajustado de la empresa que preside Antoni Brufau, que excluye determinados efectos no recurrentes y de valoración, alcanzó los 5.419 millones de euros. El negocio Industrial aportó 3.668 millones, impulsado principalmente por los mayores márgenes de refino, frente a los 540 millones registrados un año antes. Exploración y Producción obtuvo 1.088 millones, un 28,6% más, mientras que el negocio Cliente generó 613 millones, un 4,6% más. Generación Baja en Carbono contribuyó con 43 millones, un 23% más.
El flujo de caja de las operaciones ascendió a 6.503 millones de euros y la deuda neta se situó en 2.038 millones al cierre de septiembre. La liquidez alcanzó los 11.922 millones, incluidas las líneas de crédito comprometidas no dispuestas.
Contribución fiscal
La actividad de Repsol generó una contribución fiscal de unos 10.500 millones de euros en los países en los que opera durante los primeros nueve meses de 2026, de los que el 72% —7.500 millones— correspondió a España. La empresa calcula que esta aportación equivale a unos 38 millones de euros diarios para las administraciones públicas.
Además, desde finales de marzo ha destinado cerca de 100 millones de euros a descuentos adicionales para clientes particulares y profesionales, una medida que ha prorrogado hasta el 30 de noviembre para amortiguar el impacto del encarecimiento de los carburantes.
La compañía también ha anunciado un tercer programa de recompra de acciones por un máximo de 950 millones de euros, que se ejecutará antes de finalizar el año. Sumado a los programas anteriores, elevará las recompras previstas para 2026 hasta los 1.800 millones y situará la remuneración total al accionista cerca de los 3.000 millones de euros. Esta retribución beneficiará a unos 400.000 accionistas, principalmente minoritarios.
Inversiones
En el ámbito de la generación baja en carbono, Repsol continuará desarrollando proyectos eólicos y de almacenamiento energético. También avanza en la construcción de dos grandes plantas de hidrógeno renovable en Cartagena y cerca de Bilbao, en las instalaciones de Petronor, con una capacidad conjunta de 200 megavatios (MW). A estos proyectos se suma la Ecoplanta de Tarragona, en la que Repsol prevé invertir más de 800 millones de euros. Su entrada en funcionamiento está prevista para 2029 y permitirá producir metanol renovable y circular a partir de residuos sólidos urbanos.
Repsol considera el refino clave para la seguridad energética. La inversión anunciada busca reforzar una actividad industrial que ha ganado relevancia ante las dificultades de abastecimiento internacional. Según los datos de Repsol, desde 2009 han cerrado 35 refinerías en Europa, lo que supone una reducción del 20% de la capacidad de refino del continente. Durante los nueve primeros meses de 2026, la compañía destinó cerca de 3.700 millones de euros a incrementar sus existencias de crudo y productos refinados.