La "volatilidad en los mercados energéticos", con una caída del barril de brent del 14,5% hasta los 69 dólares de media, y "el impacto del apagón general ocurrido en España el pasado 28 de abril" han impactado de manera negativa en los resultados de Repsol de 2025, presentados este jueves, según reza su comunicado. Pero, aun así, sus resultados reflejan aumento del 8% en sus beneficios hasta los 1.899 millones. La empresa repartirá un dividendo de 1,05 euros. Esta cifra será votada en la próxima junta de accionistas, donde también se votará una reducción de capital de 350 millones mediante la recompra de acciones.
El resultado ajustado, que mide la gestión ordinaria de los negocios, fue de 2.568 millones, un 15,1% menos que el año anterior. La resistencia a esta volatilidad del mercado ha sido contrarrestada con la "resiliencia" de la compañía, según el comunicado, que destaca el reforzamiento de la cartera de activos, la disciplina financiera y la consolidación de la retribución al accionista.
Los resultados todavía no recogen el entendimiento con los Estados Unidos para operar en Venezuela después de la captura de Maduro, que acaba de producirse y podrá tener impacto en el año 2026 con las primeras nuevas inversiones. Entre los principales hitos del último trimestre se encuentran las caídas del precio del petróleo y el aumento del volumen, con resultados contrapuestos, y una subida de los costes de producción y de explotación. La salida de la empresa de Indonesia y el resultado de sociedades participadas, así como las menores contribuciones de Brasil, Trinidad y Tobago y Colombia, tuvieron unos impactos negativos en la empresa, también afectada por la depreciación del dólar frente al euro.
La deuda neta de la empresa es de 4.015 millones de euros, una reducción considerable respecto a los 5.708 con que comenzó el último trimestre del año pasado. Los ingresos por ventas mejoraron en el cuarto trimestre en comparación con el año anterior, pero los 54.421 millones a cierre de 2025 fueron inferiores a los 56.700 del año anterior.
Las inversiones durante el año 2025 fueron de 1.614 millones, una caída de 455 millones en comparación con 2024, con los Estados Unidos como principal destino con un 82% de las inversiones en desarrollo. En exploración, México se llevó un 28% de la inversión y los Estados Unidos un 25%.
Por áreas de negocio, la exploración y producción aportaron 957 millones a los beneficios, un 6,9% menos que el año pasado, mientras que la actividad industrial sumó 963 millones, un 33% menos que en 2024, reducciones compensadas en parte por la venta al cliente, que aportó 754 millones al beneficio, un 17% más que el año anterior.
La generación baja en carbono mejoró su impacto en los resultados y pasó de unas pérdidas de 24 millones a aportar beneficios de 53 millones.
El ebitda total, que mide los beneficios antes de impuestos y amortizaciones, es decir, lo que gana la empresa con su actividad, fue de 6.799 millones de euros en 2025.
El próximo 10 de marzo, Repsol presentará en Madrid su nuevo plan estratégico hasta 2028, una revisión del que presentó el año 2024 con final el 2027.
