Renfe ganó en el año 2025 más de 60 millones de euros, frente a las pérdidas de 2,9 millones registradas un año antes. La compañía vuelve a dar beneficios por primera vez desde 2019, antes de la pandemia. La mejora de las cuentas se explica por el aumento de la demanda de los servicios ferroviarios, el crecimiento de los ingresos por la venta de billetes y una evolución positiva de los márgenes comerciales. A ello se suma una gestión más eficiente de los recursos, según ha explicado la empresa que preside Álvaro Fernández Heredia este miércoles en un comunicado. 

Durante 2025, Renfe transportó a un total de 531,4 millones de viajeros, una cifra que se tradujo en un incremento del 19% de los ingresos procedentes de la venta de billetes, hasta alcanzar los 2.000 millones de euros. Uno de los principales avances se produjo en Renfe Viajeros, cuyo beneficio neto superó los 70 millones de euros, frente a los 5,4 millones obtenidos en 2024. El resultado supone multiplicar por más de diez el beneficio registrado el año anterior.

Los servicios de alta velocidad y larga distancia, abiertos a la competencia desde 2021, fueron uno de los principales motores del crecimiento. Estos trenes, incluidos los que operan en corredores internacionales, generaron 1.469 millones de euros en ingresos por venta de billetes, un 7,5% más que en 2024.

Los servicios sujetos a obligaciones de servicio público (OSP), entre ellos Cercanías, Avant y Media Distancia, alcanzaron por su parte 532 millones de euros en ingresos por venta de billetes. La actividad internacional también contribuyó de forma positiva a las cuentas. Renfe Proyectos Internacionales obtuvo unos ingresos de 20,9 millones de euros, un 23,7% más que en el ejercicio anterior, y cerró el año con un beneficio neto de 2 millones de euros.

La compañía mantiene su presencia internacional en mercados como Arabia Saudí, México y distintos países europeos, tanto como operador como a través de servicios de asistencia técnica y consultoría.

Más capacidad para invertir

La vuelta a los beneficios mejora la posición financiera de Renfe y le permite afrontar con mayor capacidad sus planes de inversión, asegura la compañía. Entre sus prioridades se encuentran la renovación y ampliación de la flota, la mejora de la oferta de los servicios públicos y la modernización de los sistemas de mantenimiento e información al viajero.

Renfe también prevé seguir avanzando en proyectos relacionados con la digitalización y la sostenibilidad, dentro de su estrategia de transformación. Las cuentas de 2025 reflejan además una mejora de otros indicadores financieros. La liquidez disponible aumentó desde los 654,3 millones de euros de 2024 hasta los 1.059,5 millones al cierre del pasado ejercicio.

Y el patrimonio neto alcanzó los 2.350 millones de euros, 115 millones más que un año antes. Con estos resultados, Renfe encara los próximos años con una posición financiera más sólida y con el objetivo de seguir aumentando la eficiencia, mejorar la calidad del servicio y reforzar tanto la alta velocidad como los servicios de Cercanías y Media Distancia.