El Port de Barcelona ha anunciado su entrada en el accionariado de la Terminal Intermodal de Navarra (TIN), situada en la localidad de Noain. La operación se hará efectiva mediante una ampliación de capital de la sociedad, que permitirá al puerto barcelonés tomar una participación del 40% de la infraestructura. Hutchison Ports BEST, que hasta ahora era el único accionista de la terminal, mantendrá la mayor parte del capital con un 60%.
El acuerdo responde a la voluntad de reforzar la colaboración entre ambas entidades en el desarrollo de la terminal y en su función como infraestructura clave para la competitividad de la economía navarra. La incorporación del Port de Barcelona a la Terminal Intermodal supone un paso más en la estrategia del ente de consolidar su presencia en terminales ferroviarias interiores. El objetivo, según ha detallado, es acercar los servicios portuarios a los principales centros de producción y consumo, lo que mejora la eficiencia de la cadena logística.
La operación de entrada en el capital de TIN llega poco después de la inauguración oficial de las nuevas instalaciones de la terminal. La ampliación y renovación de la infraestructura, impulsada por Hutchison Ports BEST, ha contado con una inversión de 10 millones de euros y el apoyo de los fondos europeos Next Generation. Los trabajos han permitido triplicar la capacidad operativa de la terminal, que ha pasado de 14.000 a 42.000 metros cuadrados.
Las instalaciones cuentan ahora con dos nuevas vías ferroviarias de 550 metros de longitud, que permitirán aumentar el volumen de tráfico de mercancías por ferrocarril. Además, se ha habilitado una nueva explanada destinada a las operaciones ferroviarias y al almacenamiento de contenedores. Esta ampliación supone un salto cualitativo para la terminal de Noain, que se consolida como una de las infraestructuras logísticas más relevantes del norte de España. Su ubicación estratégica en Navarra y su conexión con el Port de Barcelona la convierten en un punto clave para el transporte de mercancías entre la península y los mercados internacionales.
El ferrocarril, eje de la estrategia
La entrada del Port de Barcelona en el TIN se enmarca en la estrategia del ente para potenciar el transporte ferroviario de mercancías. Con este movimiento, el puerto prevé reforzar la conexión ferroviaria entre Navarra y Barcelona, impulsar el cambio modal de la carretera al ferrocarril y ofrecer a las empresas navarras una cadena logística más competitiva, fiable y sostenible. El puerto considera que la terminal de Noain es una infraestructura estratégica para su actividad, ya que le permite captar flujos de mercancías desde una de las regiones con más actividad industrial del Estado. La integración de la terminal en la red ferroviaria del puerto refuerza la intermodalidad y reduce la dependencia del transporte por carretera, un objetivo prioritario en el contexto de la transición energética.
El transporte ferroviario de mercancías es una de las apuestas del Port de Barcelona para reducir su huella de carbono y mejorar la eficiencia de la cadena logística. En los últimos años, el puerto ha incrementado el volumen de mercancías transportadas por ferrocarril y ha trabajado en la mejora de las conexiones ferroviarias con los principales centros logísticos de la península. Navarra es uno de los territorios con más actividad industrial del Estado, con un tejido empresarial diversificado que incluye sectores como la automoción, el agroalimentario y las energías renovables. La conexión con el Port de Barcelona es estratégica para las empresas navarras, que pueden acceder así a los mercados internacionales a través de una de las principales puertas de entrada de mercancías en el sur de Europa.
Con la entrada en el TIN, el Port de Barcelona espera fortalecer su posición como hub logístico de referencia para el norte del Estado y reforzar su relación con las empresas navarras. La terminal de Noain se convierte así en una pieza clave en la estrategia del ente para ampliar su área de influencia y competir en igualdad de condiciones con otros puertos europeos. La operación también responde a la voluntad del Port de Barcelona de diversificar su presencia en terminales interiores, una tendencia que se está consolidando en el sector logístico como respuesta a la necesidad de descarbonizar el transporte y mejorar la eficiencia de la cadena de suministro. En los próximos años, el puerto prevé seguir trabajando en esta línea con nuevas alianzas e inversiones.
