El consejo de administración del Port de Barcelona ha tomado una decisión esperada desde hace semanas. El órgano de gobierno del enclave portuario ha adjudicado a Boluda la terminal multipropósito del muelle Príncipe de España. La resolución pone fin a un proceso de licitación al que han concurrido tres empresas y en el que la propuesta de Boluda ha sido la que ha obtenido la mejor puntuación técnica y económica. La instalación objeto de la concesión es una pieza relevante dentro del mapa de infraestructuras del puerto catalán. Ocupa una superficie de 87.425 metros cuadrados y tiene 531 metros de línea de muelle, unas dimensiones que la sitúan en condiciones de operar buques de tamaño significativo. La concesión tendrá una duración de dieciséis años, un periodo lo suficientemente amplio para amortizar las inversiones iniciales y para consolidar la actividad de la terminal a lo largo de varias fases.
Uno de los compromisos centrales de la oferta ganadora es el volumen de tráfico. Boluda se ha comprometido a mover un mínimo de 1,3 millones de toneladas anuales entre los años 2028 y 2032. Esta cifra no es un objetivo orientativo, sino una condición incluida en la propuesta adjudicada, y establece el umbral de actividad por debajo del cual la terminal no debería situarse durante aquel periodo. La nueva terminal dará continuidad a la actividad de carga general no contenerizada, un segmento que el Port de Barcelona ha definido como tráfico esencial para su posicionamiento estratégico. Esta categoría de mercancías agrupa productos que no viajan dentro de contenedores y que, por lo tanto, requieren instalaciones, equipos y procedimientos específicos para su manipulación. Se trata de un tipo de carga que históricamente ha tenido un peso importante en la actividad del puerto y que ahora se quiere preservar y reforzar.
A pesar de esta orientación principal, el Port de Barcelona ha precisado que la concesión no excluye la posibilidad de manipular contenedores. La terminal tiene capacidad para operar buques mixtos de carga rodada y contenedores de manipulación vertical. Esta flexibilidad operativa permitirá a la adjudicataria adaptarse a las necesidades del mercado y aprovechar oportunidades de negocio que puedan surgir en el segmento de la carga contenerizada sin que ello implique desplazar la actividad principal para la que está pensada la instalación. La combinación de carga general no contenerizada con la capacidad de operar contenedores y carga rodada da a la terminal un perfil versátil. Este tipo de instalaciones multipropósito están diseñadas precisamente para atender a varios tipos de tráfico y para no depender de un solo tipo de mercancía, lo que reduce el riesgo ante cambios en los flujos comerciales.
Un proceso con tres candidatos
La licitación de la terminal del muelle Príncipe de España atrajo el interés de tres empresas. Finalmente, sin embargo, la propuesta de Boluda fue la que consiguió la puntuación más alta, un resultado que el consejo de administración del Port de Barcelona ha dado a conocer este miércoles. La decisión pone fin a un procedimiento administrativo que incluía la evaluación de las ofertas técnicas y económicas presentadas por cada candidato. La adjudicación supone para Boluda asumir la explotación de una instalación con una ubicación destacada dentro del puerto y con unas dimensiones que permiten desarrollar actividad a escala significativa. La compañía deberá cumplir los compromisos adquiridos en su oferta, entre los que figuran el volumen mínimo de tráfico y las condiciones operativas establecidas en el pliego de la concesión.
La duración de dieciséis años de la concesión es un elemento relevante para entender el alcance del proyecto. Este periodo permite a la adjudicataria planificar inversiones a medio y largo plazo, consolidar su cartera de clientes y desarrollar la actividad con una perspectiva estable. Al mismo tiempo, da al Port de Barcelona la garantía de que la terminal tendrá una explotación continuada durante un periodo prolongado, lo que favorece la previsibilidad tanto para el enclave como para los operadores que trabajan en él.
