El Santander se encuentra ante uno de los años más importantes de su historia, en el que cerrará la compra de TSB al Sabadell en Reino Unido y la de Webster Bank en Estados Unidos. Para esta segunda operación, el banco que preside Ana Botín necesita el respaldo de sus accionistas, quienes deben decidir en la próxima junta el 27 de marzo si aprueban la ampliación de capital propuesta por el grupo para acometer dicha compra.
Una propuesta que ya cuenta con el visto bueno del mayor ‘proxy advisor’ del mundo, Institutional Shareholder Services (ISS), que lanza recomendaciones de voto a los inversores institucionales del banco (Vanguard, Fidelity, BlackRock, Norges Bank… ) con los puntos que se tratarán en la junta de accionistas.
“El aumento de acciones no será materialmente dilutivo y la propuesta de adquisición está alineada con la estrategia de crecimiento inorgánico de la compañía”, por ello, ISS, ve conveniente que los accionistas voten a favor de esta propuesta. El consejo de administración el Santander solicita la aprobación de los inversores para emitir hasta 334.809.216 acciones con el objetivo de financiar parcialmente la adquisición de Webster.
Según los términos del acuerdo, los accionistas de Webster recibirán 48,75 dólares y 2,0548 acciones de Santander por cada acción de WBS. Y en este contexto, el banco cántabro ha planteado la ampliación de capital, que financiaría el 35% de la adquisición. Las nuevas acciones emitidas representarían aproximadamente el 2,23% del capital social total de Santander, por ello, ISS considera que no tendría un efecto dilutivo significativo. Es decir, que no habrá una disminución en el porcentaje de propiedad que tiene el banco y valor relativo de sus accione.
Por otra parte, el ‘proxy advisor’ considera que la transacción se ajusta plenamente a la estrategia de la compañía, centrada en el crecimiento inorgánico, en consonancia con operaciones recientes como la venta del 49% de Santander Polska a Erste Group Bank o la adquisición de TSB a Banco Sabadell.
En línea con esta estrategia de crecimiento inorgánico, en febrero de 2026, la compañía anunciaba la adquisición de Webster Bank por 12.200 millones de dólares (más de 10.000 millones de euros) y avanzaba que le permitirá obtener un ROTE en Estados Unidos del 18% para 2028.
En la comunicación pública a los accionistas, la compañía recordó que durante los últimos cinco años, Estados Unidos había sido uno de los mayores generadores de valor del grupo. Y con esta adquisición, el Santander se convertiría en uno de los diez principales bancos minoristas y comerciales del país norteamericano por activos. Al tiempo que crearía una de las cinco franquicias de depósitos más importantes del noreste, ampliando significativamente su presencia en uno de los mercados bancarios más atractivos y prósperos del país.
La compañía explicó también que la transacción se enmarca en la estrategia del Banco Santander de realizar adquisiciones complementarias para acelerar el crecimiento orgánico en sus mercados principales, respetando la estricta jerarquía de capital de la compañía.
El grupo espera que el ratio CET1 se sitúe en el 12,8% para finales de 2026 y supere el 13% para 2027. En cuanto a la compra de Webster Bank, espera sinergias de costes de aproximadamente 800 millones de dólares, lo que respalda un ratio de eficiencia proyectado por debajo del 40% para Santander US en 2028.
