Pimec continúa reclamando una Ley estatal de crecimiento empresarial que sitúe el aumento de la dimensión de las empresas entre las prioridades de la política económica y permita eliminar los obstáculos que actualmente penalizan a las pymes que quieren crecer.
Hace casi un año, presentaron un estudio en Barcelona para avalar esta propuesta y, este miércoles, han presentado otro en Madrid que apunta en la misma dirección. El acto ha contado con las intervenciones del presidente de Pimec, Antoni Cañete; el presidente del Observatorio de la Pyme de Catalunya y coordinador del mencionado estudio, Oriol Amat, y el delegado permanente de Pimec en Madrid, Ferran Bel.
El estudio constata que el 99,9% de las empresas de España son pymes y alrededor del 94% son microempresas, mientras que las grandes compañías representan solo el 0,14% del total, frente al 0,47% de Alemania. Para Pimec, el problema no es que España tenga demasiadas pymes, sino las dificultades que encuentran para crecer y ganar dimensión, lo que limita el número de empresas medianas y grandes.
Cañete ha alertado sobre el hecho de que la reducida dimensión empresarial “lastra la competitividad de España” y señala que la productividad de las microempresas españolas es prácticamente la mitad que la de sus homólogas alemanas o francesas.
En un comunicado, precisan que esta estructura empresarial tiene un impacto directo sobre la competitividad. En el conjunto de las pymes, el valor añadido bruto por ocupado en el Estado español se sitúa en 42.841 euros, frente a los 51.718 euros de media de la UE, una brecha cercana al 17%. La diferencia es especialmente acusada entre las microempresas, precisamente el segmento con más peso en el tejido empresarial español.
El informe incluye una encuesta a 348 empresas que evidencia la distancia entre la voluntad de crecer y la capacidad real de hacerlo. El 74,6% prevé aumentar su dimensión durante los próximos cinco años, pero solo el 35,2% asegura haber conseguido crecer con éxito en los últimos cinco.
Entre las empresas que han intentado crecer, la burocracia y el exceso de regulación son el principal obstáculo (21,5%), seguidas de la fiscalidad desincentivadora (20,2%), los márgenes insuficientes (18,2%) y las dificultades para captar y retener talento (16,7%). Además, el 45,3% afirma no haber recibido ningún apoyo específico para favorecer su crecimiento.
"España debe dejar de penalizar a las empresas cuando crecen", advierte Cañete. Por ello, Pimec propone una Ley estatal de crecimiento empresarial que agrupe y dé coherencia a las políticas destinadas a facilitar el salto de escala de los autónomos, las microempresas y las pymes.
Según indican en el comunicado, la norma debería abordar la simplificación administrativa y reguladora, una fiscalidad que incentive la inversión y la reinversión, el acceso a la financiación, la profesionalización, la innovación, el talento y la internacionalización, así como facilitar las fusiones, adquisiciones y alianzas empresariales.
Pimec reclama también revisar los umbrales regulatorios vinculados a la dimensión de las empresas, especialmente los asociados a los 50 y 250 trabajadores, para evitar que el aumento de plantilla comporte saltos abruptos en las obligaciones normativas. Asimismo, plantea avanzar hacia una ventanilla única empresarial efectiva, mejorar la interoperabilidad entre administraciones y aplicar el principio europeo once only, para que las empresas no tengan que aportar reiteradamente la misma documentación.