Open Cosmos ha completado una ronda de financiación de 300 millones de euros en la que el Institut Català de Finances tiene un papel destacado. En la operación también han participado Lightrock, ETF Partners, Entrepreneurs First y dos fondos de pensiones internacionales. La ronda se ha cerrado con la incorporación de A&G Global Investors, Santander Alternative Investments y Sankara, en un contexto marcado por el aumento de la inversión de gobiernos y empresas en sistemas espaciales. La firma, con sede en Barcelona, destinará los recursos a ampliar su capacidad de fabricación de satélites y a acelerar el despliegue de servicios de inteligencia y conectividad. Su consejero delegado y fundador, Rafael Jordà, ha subrayado que Europa "necesita reforzar su soberanía tecnológica y espacial" y que esta inversión debe permitir consolidar el papel de España en este ámbito. Open Cosmos es una de las empresas que ha participado en el cuarto nanosatélite de la Generalitat, el 6GStarLab.

En el Estado se ha consolidado como uno de los principales motores de crecimiento de Open Cosmos en Europa. La compañía ha reforzado en los últimos años su apuesta por el país, donde concentra capacidades industriales, talento especializado y algunos de sus proyectos más estratégicos. Barcelona acoge la sede de Open Cosmos en el Estado y una sala blanca recientemente ampliada desde la que se diseñan, fabrican y ensamblan satélites para clientes nacionales e internacionales. La actividad de la compañía se extiende también a las Illes Balears, Andalucía y Canarias, territorios donde desarrolla iniciativas vinculadas a la observación de la Tierra y a los servicios basados en datos satelitales.

Estas iniciativas incluyen proyectos de monitorización ambiental, gestión de recursos naturales y planificación territorial, ámbitos en los que los datos obtenidos desde satélites tienen aplicaciones directas. Desde España, la empresa lidera proyectos como la Constelación Atlántica Española, una de las principales iniciativas de observación de la Tierra promovidas por administraciones públicas para reforzar las capacidades estratégicas y tecnológicas del país. La ronda de financiación debe contribuir a reforzar las capacidades tecnológicas e industriales desarrolladas en España y a impulsar las líneas de negocio de telecomunicaciones e inteligencia, ámbitos en los que la compañía está bien posicionada.

Apoyo institucional y perspectivas de crecimiento

La participación del ICF en la ronda pone de manifiesto el apoyo institucional al crecimiento de una compañía con una importante proyección internacional. El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha destacado que el sector espacial en el Estado "está en pleno crecimiento" y que operaciones como esta son un ejemplo de la competitividad de las empresas del país. Hereu ha añadido que la ronda es "una muy buena noticia para el crecimiento de la industria espacial en el Estado". Por su parte, Jordà ha señalado que Europa necesita reforzar su soberanía tecnológica y espacial y que el Estado debe tener un papel protagonista en este reto. Con esta inversión, ha añadido, la compañía podrá ampliar sus capacidades industriales, acelerar el desarrollo de nuevas constelaciones y consolidar España como uno de los principales polos de innovación y fabricación espacial del continente.

La ronda de financiación de Open Cosmos es una de las más importantes que se han cerrado en el sector espacial europeo en los últimos meses, y refleja el interés creciente de los inversores por las empresas que desarrollan tecnologías aplicadas a la observación de la Tierra y a las comunicaciones por satélite. La compañía, que compite con otros actores del sector a escala internacional, busca consolidar su posición en un mercado en plena expansión. La apuesta de Open Cosmos por España se enmarca en una estrategia más amplia de crecimiento que incluye la colaboración con administraciones públicas, empresas y centros de investigación. La compañía participa en proyectos financiados por la Unión Europea y por gobiernos nacionales, y su capacidad para atraer inversión privada y pública es uno de los factores que explican su trayectoria en los últimos años.