Novicuir invierte 18 millones de euros en una planta en Santa Margarida de Montbui
El equipamiento, de unos 12.000 metros cuadrados, servirá para la preparación y estabilización de las pieles
- Aleix Ramírez
- Barcelona. Miércoles, 1 de julio de 2026. 05:30
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Novicuir ha anunciado una inversión de 18 millones de euros para la construcción de una planta industrial en Santa Margarida de Montbui, en la comarca de l'Anoia. La nueva instalación, que se ubicará en el polígono de Plans de la Tossa y ocupará unos 12.000 metros cuadrados, estará dedicada a la preparación y estabilización de pieles, desde su recogida en los mataderos, principalmente catalanes, hasta su transformación para las fases posteriores del curtido.
El proyecto, que prevé la creación de una veintena de puestos de trabajo, ha recibido el apoyo del Departament d'Empresa i Treball de la Generalitat, que ha destinado 300.000 euros a través de la línea de ayudas de alto impacto empresarial. El proyecto de Novicuir, que supone una de las inversiones más importantes en el sector curtidor en los últimos años, responde a la voluntad de impulsar la sostenibilidad y la trazabilidad en el proceso de transformación de las pieles. La nueva planta, según han detallado los promotores, se ha diseñado con el objetivo de mejorar el control de calidad, incrementar la eficiencia de los procesos productivos y garantizar una trazabilidad completa de las pieles, desde su origen hasta el producto final. Esta apuesta por la trazabilidad es un elemento cada vez más valorado por los clientes del sector, que exigen garantías sobre el origen y el procesamiento de los materiales.
La iniciativa de Novicuir está impulsada por cuatro empresas del sector curtidor: Pieles y Cueros Palomeras y Gambus, de Riudellots de la Selva; Rémy Carriat, del País Vasco francés; y Curtidos Badia, de Igualada. Estas compañías han unido esfuerzos para poner en marcha una planta que debe servir para reforzar la competitividad del clúster de la piel de la Conca d'Òdena. La nueva instalación, que estará a medio camino entre los principales centros de producción de pieles y las curtidurías de la zona, debe contribuir a cerrar el ciclo de transformación de la piel en Catalunya.
La ubicación de la planta en Santa Margarida de Montbui no es casual. La Conca d'Òdena es uno de los principales centros curtidores del Estado, con una larga tradición en el sector de la piel. La nueva instalación, que dará servicio a las curtidurías de la zona, debe contribuir a fortalecer el clúster y a garantizar la continuidad de una actividad que genera empleo y riqueza en el territorio. La inversión de 18 millones, la creación de una veintena de puestos de trabajo y el apoyo de la Generalitat reflejan la importancia estratégica del proyecto para el sector curtidor.
Un proyecto con vocación de sostenibilidad y trazabilidad
El diseño de la nueva planta de Novicuir ha incorporado criterios de sostenibilidad desde la fase inicial. El objetivo es minimizar el impacto ambiental del proceso de transformación de las pieles, optimizando el uso de recursos y reduciendo las emisiones. La trazabilidad completa de las pieles, desde su origen hasta el producto acabado, es otro de los elementos clave del proyecto. Esta trazabilidad, que se garantizará mediante sistemas de control y registro, permitirá a las curtidurías y a sus clientes conocer el origen de las pieles y las condiciones de su procesamiento.
La inversión en nuevas tecnologías y en mejoras de los procesos productivos debe permitir a Novicuir ofrecer un producto de mayor calidad y con un menor impacto ambiental. La planta, que se espera que entre en funcionamiento en los próximos años, se convertirá en un referente en el sector curtidor por su apuesta por la sostenibilidad y la trazabilidad. El proyecto, que ha recibido el apoyo de la Generalitat, se presenta como una oportunidad para fortalecer el clúster de la piel de la Conca d'Òdena y para garantizar la competitividad de las empresas del sector.