La inteligencia artificial se ha convertido en una prioridad estratégica para todos los sectores económicos. Las empresas buscan ganar eficiencia, reducir costes y mejorar la experiencia del cliente mediante la automatización y el uso de modelos avanzados de análisis de datos. Y dentro de esta carrera tecnológica, el sector financiero figura entre los más avanzados, sin embargo, no todos obtendrán los mismos resultados. Y los neobancos conseguirán sacar más partido a la IA que la banca tradicional.

Así lo defiende Myinvestor, desde donde consideran que los grandes grupos financieros utilizarán la IA principalmente para mejorar su eficiencia y simplificar estructuras, mientras que los neobancos tendrán una oportunidad adicional para acelerar su crecimiento y ganar cuota de mercado. "La gran banca ganará por ahorro de costes, pero la neobanca tiene más potencial para crecer gracias a esta tecnología", apunta el consejero delegado, Carlos Aso, en los cursos de la Apie en Santander.

La reflexión llega en un momento en el que las principales entidades españolas han situado la inteligencia artificial en el centro de sus planes estratégicos. El Santander ha avanzado que aspira a obtener más de 1.000 millones de euros de valor adicional gracias a la IA; El BBVA ha creado una división específica para liderar su transformación en este ámbito y CaixaBank ha convertido la inteligencia artificial generativa en uno de los pilares de su plan tecnológico Cosmos.

Según MyInvestor, detrás de esta apuesta existe una lógica evidente: la capacidad de la IA para automatizar procesos y reducir costes operativos. La entidad estima que un gran banco podría llegar a recortar entre un 20% y un 25% de sus costes en un horizonte de entre tres y cinco años gracias a la automatización de tareas, la mejora de procesos y el despliegue de agentes inteligentes.

Ahora bien, la entidad cree que neobancos como Revolut, Trade Republic, N26 o el propio MyInvestor están mejor posicionados porque operan con estructuras mucho más ligeras que las entidades tradicionales y cuentan con una mayor capacidad para incorporar nuevas tecnologías, al no tener limitaciones como las oficinas físicas y haber construido su negocio sobre modelos digitales y una estructura de costes más reducida que la de los bancos tradicionales.

En este contexto, MyInvestor considera que esto también puede acelerar la captación de clientes entre los bancos nativos digitales al facilitar el acceso a la información financiera y simplificar la toma de decisiones. 

Para la entidad, la clave estará en quién será capaz de transformar antes la innovación en crecimiento. Los bancos tradicionales parten con la ventaja de su tamaño y capacidad financiera. Los neobancos, en cambio, cuentan con una mayor agilidad para adaptarse a un entorno que cambia a gran velocidad. Y es precisamente esa flexibilidad la que, según Carlos Aso, puede convertir a los nuevos actores digitales en los grandes ganadores de la próxima revolución tecnológica del sector financiero.