El centro de innovación, estudio de diseño y consultora gastronómica Makeat y el chocolatero Lluc Crusellas vuelven a hacer tándem después de la estrecha colaboración que lo llevó a convertirse en el mejor chocolatero del mundo al ganar el World Chocolate Masters, en 2022. Este año el detonante ha sido el centenario de la muerte de Antoni Gaudí y Barcelona, ciudad capital mundial de la arquitectura.

Con meses de trabajo acumulado, han constituido la empresa Gaudeat para diseñar, elaborar y vender los bombones que llevarán el mismo nombre -Gaudeat-, inspirados en los emblemáticos edificios que el arquitecto construyó en la capital catalana. La presentación oficial tendrá lugar el próximo 15 de septiembre en la Casa Batlló.

"Hemos creado un regalo de recuerdo que es digno de Barcelona", hace valer Juan Manuel Umbert, consejero delegado de Makeat. Aporta, según dice, un factor diferencial, una personalización y una identidad de ciudad que "harán de este producto un souvenir único que pone sensaciones al patrimonio barcelonés y de Gaudí".

Las cajas de bombones, en formato de 9 piezas, se elaborarán en el obrador que el chocolatero tiene en Vic. Creen que se pueden vender unas 15.000 unidades y, si despierta el interés y se hace un hueco entre los regalos de Navidad más singulares o en un obsequio prémium a las cadenas hoteleras de la ciudad o entre las grandes empresas como obsequio corporativo, "esperamos llegar a las 30.000 unidades hasta finales de año". En la fase inicial, Gaudeat se comercializará estratégicamente en establecimientos vinculados al legado de Gaudí —como La Pedrera y la Casa Batlló—, así como en tiendas gourmet y en el aeropuerto de El Prat.

Umbert no osa poner cifras para la producción de 2027, pero se muestra esperanzado. Además, apunta que Gaudeat nace como un proyecto escalable: se puede adaptar a los emblemas o iconos representativos de otras grandes ciudades y, por lo tanto, los impulsores de Gaudeat ya piensan que puede exportarse con la representación de las figuras de Gaudí, pero también que puede desembarcar "allá donde haga falta", asegura Lluc Crusellas. A Crusellas le viene a la memoria, por ejemplo, Londres, y aspiran a Estados Unidos o Japón.

El consejero delegado de Makeat explica que "los souvenirs actuales, a menudo, banalizan el mensaje de qué es Barcelona" y que Gaudeat rompe moldes. "No nos movemos por dinero", insiste Umbert. De hecho, han creado la empresa porque la marca reinvertirá el 1% de los beneficios en proyectos anuales dedicados a proteger y divulgar la obra de Gaudí.

Además, las cajas incorporarán una capa tecnológica que, a través de la visión de cada pieza de chocolate, por medio de un QR, permite ver en realidad aumentada cada creación de Gaudí y obtener información. "Es una manera de contribuir a la divulgación del legado de la obra de Gaudí, con seriedad, porque la información que se difundirá ya ha sido validada por el Consell Gaudí, por lo cual, las cajas tienen el sello oficial del patrimonio Gaudí.

La caja de bombones Gaudeat, un homenaje a la obra de Gaudí.
La caja de bombones Gaudeat, un homenaje a la obra de Gaudí.

Sabores recordando el aire mediterráneo de Barcelona

Las cajas Gaudeat, en un formato medio de 9 bombones, reproducen las figuras de la obra gaudiniana -el dragón del parque Güell, la estrella de la Sagrada Família, la cruz de la Casa Batlló, entre otras- con la elaboración de 3 chocolates y recordar el aire mediterráneo de Barcelona. Es decir, se han elaborado con ingredientes como frutos secos -pistachos, avellanas...-, limón o canela, explica Crusellas. El chocolatero ha pensado en "todo aquello que haga pensar en Barcelona, sea con el diseño como con el sabor".

Más adelante, se decidirá cuáles de los 9 bombones forman parte de envases más pequeños, de 4 unidades o, incluso, otros formatos y productos, "en función de los canales de distribución a los que se dirija el producto", concreta Umbert. La primera propuesta que ya está sobre la mesa es un turrón.