BlackRock acaba de notificar que sube su posición en Indra por encima del 3,5%, según consta en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La mayor gestora de activos del mundo había irrumpido en el accionariado de Indra hace menos de un mes, el pasado 4 de agosto, cuando comunicó una participación del 3,002%, el umbral a partir del cual el supervisor considera relevante una participación.
En apenas unas semanas, BlackRock ha incrementado así su posición en 0,536 puntos porcentuales, hasta situarse en 6,22 millones de acciones. Tomando como referencia los 59,66 euros por título en los que cotiza hoy, el paquete accionarial alcanza un valor de mercado cercano a 371 millones de euros.
La participación de BlackRock está compuesta por un 3,107% de derechos de voto atribuidos directamente a acciones y otro 0,431% correspondiente a derechos de voto a través de instrumentos financieros.
El movimiento se produce en plena reconfiguración del accionariado de Indra, después de los importantes cambios registrados durante los últimos meses. La entrada y posterior aumento de la participación de BlackRock coincide con una reducción progresiva de la exposición de otros grandes inversores institucionales.
BlackRock sube y Goldman Sachs reduce
Entre ellos destaca Goldman Sachs, que ha ido disminuyendo gradualmente su posición en Indra durante los últimos meses. La entidad ha pasado de controlar alrededor del 8,5% del capital en diciembre de 2025 al 7,6% actual, después de haber llegado a alcanzar una participación del 11,5% a lo largo de este año.
Pese a esta reducción, Goldman Sachs continúa figurando entre los accionistas relevantes de la compañía. La evolución de ambas participaciones refleja el movimiento de entrada y salida de grandes inversores institucionales en un momento de transformación del accionariado de Indra.
En la actualidad, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) continúa siendo el principal accionista de Indra, con aproximadamente un 28% del capital. Por detrás se sitúan Sapa Placencia, con un 7,9%, Goldman Sachs con un 7,6% y Amber Capital, con un 6,23%. Entre estos cuatro accionistas concentran casi el 50% del capital de la compañía, lo que mantiene una elevada concentración accionarial en Indra.
La composición del accionariado experimentó un cambio especialmente relevante el pasado mes de mayo, tras la salida de los hermanos Ángel y Javier Escribano, que a través de la sociedad Advanced Engineering & Manufacturing controlaban alrededor del 14,3% del capital de Indra. Desde entonces, Ángel Simón ocupa la presidencia de Indra y José María Recasens ejerce como consejero delegado.
En paralelo a los movimientos entre los principales accionistas, también se ha producido un cambio relevante en las posiciones cortas sobre Indra. El fondo estadounidense AQR Capital ha reducido su posición bajista en la compañía hasta el 1,880%, frente al 1,980% que mantenía el pasado 24 de agosto, recoge Europa Press.
Las acciones de Indra cotizan este miércoles con caídas cercanas al 2%, aunque el comportamiento acumulado continúa siendo claramente positivo. Los títulos de la compañía avanzan un 23% en lo que va de 2026 y acumulan una revalorización de más del 80% en los últimos doce meses.
La evolución bursátil se produce mientras la compañía mantiene una posición estratégica dentro de los sectores de defensa y tecnología y avanza en su nueva etapa corporativa. En el primer semestre de 2026, Indra obtuvo un beneficio neto de 219 millones de euros, un 2,1% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.