El presidente y consejero delegado de Mango, Toni Ruiz, ha rebajado el impacto de las nuevas tensiones comerciales generadas por la guerra en Oriente Medio en el negocio de la cadena de moda internacional. El directivo ha argumentado su análisis exponiendo que la compañía de Palau-solità i Plegamans (Barcelona) tiene una cadena de suministros resiliente porque es muy flexible y está muy diversificada. 

Sin sacar hierro a la situación, que Ruiz ha calificado de "preocupante", el grupo dice tener  "recursos para gestionar la incertidumbre geopolítica". La marca textil tiene una exposición mundial, pero a la par también ha desarrollado -"y seguimos haciéndolo", ha reafirmado Ruiz- una extensa red de proveedores ya que, por estrategia de su modelo de negocio, la mayor parte de las prendas se frabrican fuera de España. 

Esta estructura les permite afrontar situaciones como la actual con "la flexibilidad suficiente" para capear el escenario. En la actualidad, por ejemplo, si bien tienen 400 fábricas en Turquía, por las que siguen "apostando", poseen 2.300 centros de producción más repartidos por todo el mundo; 2.700 puntos de suministro, en total.

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